Blog de Miquel J. Pavón Besalú

Desvaríos escritos en cualquier hora intempestiva de la noche

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Videocámara GoPro HD Hero2

En el mundo de la montaña está entrando con fuerza la videocámara GoPro HD. Es una máquina con la que se pueden hacer unos vídeos alucinantes. Tiene varias características que la hacen muy interesante en la práctica del alpinismo y en todas sus variantes.
Yo de todas sus características destacaría:
dot Su alta resolución es de 11 megapíxeles en el formato de vídeo de máxima calidad. Pasaremos a producir vídeo en formatos profesionales.
dot La estanqueidad que tiene está pensada para funcionar debajo del agua sin problemas. En las características técnicas ponen que hasta 60 metros de profundidad. Esto hace que podamos hacer un buen vídeo de un descenso de un barranco, un ráfting o incluso mostrar las sensaciones que se sienten si se está en medio de una tormenta.
dot La idea de poderla usar con las manos libres es la que la hace diferente a las demás opciones. Hacer un vídeo de una escalada complicada, una arista aérea, un descenso vertiginoso o un vuelo de parapente ahora es posible gracias a la genial idea del complemento que hace que se pueda usar de la misma forma que una linterna frontal.
dot Tiene una batería que dura mucho. Si la usamos con el máximo de resolución, a 11 megapíxeles, la cámara permite hacer hasta cuatro horas de vídeo. Más que suficiente para poder grabar todo un buen reportaje de una salida cualquiera. Caso que nos fuera necesario recargar la batería en un trekking lo mejor es plantearse comprar una placa solar portátil que también nos servirá para recargar el móvil o un ordenador.
dot Algo muy interesante para la montaña: es pequeña, pesa poco y es muy resistente a los golpes por ser muy compacta.
dot Y, por último, destacar su gran resistencia a las bajas temperaturas. Recuerdo que en un trekking que hice por Finlandia en invierno como los miembros del grupo que tenían cámaras digitales se quejaban que se les quedaban las cámaras heladas y dejaban de funcionar por el frío. Era un problema constante. Resolver este problema técnico hace que sea el remate de una cámara que va a tener un muy buen recorrido.
El vídeo es un ejemplo del resultado hecho con una videocámara GoPro HD Hero2. En concreto se trata de la arista Rey a la punta Dufour del Monte Rosa. Son espectaculares los vídeos que se pueden hacer  a la vista está ….. ¿o no?.

 

Guía alpina del Atlas

RELATOS:
  ¿Hay moros en la vía?: es una relación de algunos de los itinerarios más interesantes de alpinismo del macizo del Jbel Toubqal (Atlas marroquí) [con 18 fotografías y 4 croquis].
  Al Marroc amb quatre passos: es una crónica de un viaje por los extremos de un continente escrito es verso y en catalán (viaje realizado del 14 de abril al 1 de mayo de 1984 por el Atlas marroquí) [con 20 fotografías].
  Erradicar la pobreza mundial: Los bereberes marroquís: es un análisis personal de la sociedad bereber en el año 1984 fruto de las observaciones realizadas en un corto viaje por Marruecos [con 4 fotografías].
MAPAS EXCURSIONISTAS:
 Mapas del Atlas marroquí:
– Jbel Toubkal, escala 1/40000.
– Ighil M’Goun, escala 1/40000.

 

diccionario de montaña

Hacia un alpinismo del ser …..

¿Qué es lo que tiene que cambiar en el alpinismo para que pasemos del “alpinismo de conquista” del siglo pasado al “alpinismo del ser” del futuro?
En primer lugar tenemos que librarnos de la cumbre entendida como una posibilidad de posesión.
Esta puede ser como mucho el punto final. En tanto que prevalezca la opinión de que una montaña puede ser vencida, de que una cumbre puede ser adquirida, poseída de alguna manera al escalarla, seguiremos completamente atrapados en la fase de conquista del alpinismo y seremos esclavos de las cumbres. El Matterhorn ….. “Ya está hecho, listo”. Así habla el conquistador que vive de los resultados palpables y no de las vivencias.
Pero tampoco podemos esperar que las montañas nos proporcionen el sentido de nuestra existencia.
Partiendo de esta base, el alpinismo alberga muchos estímulos capaces de hacernos personas conscientes de nuestra existencia: la obligación de ser uno mismo aquí y ahora, el despertar del yo subconsciente de la zona fronteriza y el reconocimiento de las propias limitaciones. Sólo la aceptación de que nada ni nadie excepto yo mismo le da sentido a mi vida, el reconocimiento de este vacío por lo tanto, es lo que me permite desarrollar una actividad libre. Y a este respecto yo entiendo mucho más la libertad como una oportunidad de ser yo mismo que como la posibilidad de hacer o dejar de hacer lo que quiera. El desarrollo de mi propia personalidad y la de mis semejantes se convierte en la meta de la existencia, de la vida y de todo lo que comporta. Quien ha aprendido a vivir y por lo tanto se ha visto confrontado con su propia nada, no puede matar a nadie. Para él son secundarios el poder, las cosas materiales, los ídolos y las ideologías. Su confianza en sí mismo, la consciencia de su propia identidad y con ella, también su seguridad, descansan sobre su creencia de lo que realmente es y puede hacer. Su capacidad para el pensamiento crítico no sólo se desarrolla a partir de la vida que le ha sido dada, también a partir de la muerte.
Reinhold MESSNER en “La zona de la muerte”.

Alpinistas versus drogadictos

¿Es posible que realmente exista una estrecha relación entre el estado en que uno se encuentra en el límite de la zona de la muerte y la embriaguez producida por las drogas? Hay científicos, como por ejemplo el profesor Solomon Snyder de la universidad John-Hopkins de Baltimore, USA, que afirman que el sistema nervioso de las personas expuestas a situaciones límite produce unas sustancias similares a la morfina que amortiguan el dolor y provocan alucinaciones y sentimientos de felicidad.
Estos opiáceos que produce nuestro cerebro para sí mismo también provocarían la adicción. ¿Es por tanto el alpinismo una suerte de adicción a causa de que su práctica hace sintetizar a las personas unas sustancias equiparables a las drogas? ¿Serían impensables estas “subidas” naturales sin los opiáceos que produce el cuerpo? No lo sé. Sólo sé por propia experiencia que los que buscan el peligro vuelven a escalar montañas una y otra vez como si se encontraran en un estado de adicción física, y que muchos necesitan emprender recorridos aún más difíciles – unas dosis mayores por lo tanto.
Ya que los adictos a las drogas pueden tener realmente experiencias similares a las de los escaladores a gran altitud – salir fuera del propio yo, ruidos parecidos a la música, ausencia de cualquier temor – la anterior teoría queda reforzada. Pero también la falta de oxígeno y el exceso de dióxido de carbono pueden producir apariciones visionarias de ese tipo.
Todas esas explicaciones ya se trate de algo “manufacturado” por la Naturaleza – incremento en la producción de hormonas como reacción ante una situación límite, síntesis de opiáceos en el propio cuerpo para amortiguar el dolor o para incrementar el placer – o únicamente de “alucinaciones”, desde mi punto de vista no son suficientes para equiparar el “high natural” con el artificial. Creo que entre estos dos tipos de experiencias existen diferencias fundamentales. No se trata sólo de que el “high natural” no requiera el empleo de sustancias destructivas, sino que éste produce siempre un efecto liberador que amplía la consciencia. Por el contrario, en el caso de la embriaguez inducida por medio de drogas, se busca un asalto inmediato al subconsciente, y el despertar, si es que éste llega a producirse, resulta mucho más deprimente y la alineación es más fuerte que antes. Estos dos “highs” conducen ciertamente a otros estadios de consciencia, y en este sentido la experiencia de la zona de la muerte es, al igual que la iluminación por medio de las drogas, una puerta abierta a otras realidades. A los adictos a las drogas no se les puede apartar de ello agitando ante sus ojos el peligro de muerte que les amenaza. ¿Puede decirse lo mismo de los alpinistas?
Reinhold MESSNER en “La zona de la muerte”.

El alpinismo visto como una adicción

Anhelo -codicia- ansia existencial.
Pienso que el juvenil deseo deportivo de llenar una lista de rutas con itinerarios famosos que “hay que hacer” va palideciendo con el paso de los años. Esta especie de codicia hace estragos en muchos clubes alpinos y resulta típica de nuestro modo de pensar occidental orientado hacia el rendimiento y la competitividad.
En el polo opuesto se encuentra el anhelo existencial, el deseo de vivir intensamente. Este incremento del tono vital es la base de la eufórica felicidad de la que tantos alpinistas hablan una y otra vez. El deseo resultante de vivir una y otra vez este estado puede culminar  en una “atracción de las alturas” y frecuentemente en una necesidad de permanecer arriba en ese estado de liberación y felicidad similar al nirvana.
Reinhold MESSNER en “La zona de la muerte”.
 
Leyendo ahora a Messner veo que llega a la misma conclusión que llegué yo de joven. Era socio del CEC y quería formar parte del grupo de escalada del CADE porque en él había un ambiente con el que me sentía identificado por la juventud de sus miembros y su manera de pensar. Cuando hice mi petición mi sorpresa fue que fui rechazado porque tenía que justificar haber hecho una lista incomprensible de heroicidades alpinas. Me duró poco las ganas de cumplirlas. Y, lo curioso del caso es que en el momento que cumplí lo que me habían requerido sobradamente se me habían quitado las ganas y, evidentemente, renuncié voluntariamente volver a formular mi petición. Por algo será ….

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2017 - Miquel Pavón