Blog de Miquel J. Pavón Besalú

Desvaríos escritos en cualquier hora intempestiva de la noche

Etiqueta: tradicional

Grado de dificultad

Lo primero que se tiene que hacer antes de programar una excursión es consultar la guía en la que se indica siempre el grado de dificultad de los itinerarios. La graduación tradicional responde al siguiente baremo:

 

GRADOS DE DIFICULTAD
0 MF Muy Fácil Creo que la nieve nunca es muy fácil
I F Fácil Pendientes de nieve: menos de 15 grados
II PD Poco difícil Pendientes de nieve dura: 15-25 grados
III AD Algo difícil Pendientes de nieve dura: 25-35 grados
IV D Difícil Pendientes de nieve muy dura: 35-45 grados
V MD Muy difícil Grandes pendientes: 45-55 grados
VI ED Extremadamente difícil Grandes pendientes: más de 55 grados
Willy Welzenbach, fallecido en el Nanga Parbat, describió las características de los grados de dificultad, en 1925, que vendría a ser más o menos como sigue:
GRADO 0: Hay picos que se denominan humorísticamente “pico de vacas“, o lo que es lo mismo, que nos podríamos llegar a encontrar a una vaca en su cumbre. Ello ya nos indica bien que su itinerario de ascenso va por un camino bien marcado hasta la misma cima. Por lo tanto, se podría llegar arriba tranquilamente y sin sacar las manos de los bolsillos.
GRADO I: En este primer nivel con las manos en los bolsillos ya no se llega. El uso de las manos es necesario aunque limitado a un uso estrictamente de apoyo y de búsqueda del equilibrio. En itinerarios muy aéreos puede ser necesario encordar, como precaución, a los miembros más inexpertos del grupo.
GRADO II: Yo, personalmente, cuando me ponen grado II ya me llevo todos los trastos. Empieza la escalada verdadera. Hay que aplicar la regla de los tres puntos de apoyo para la progresión. Las manos se usan para la elevación en los itinerarios graníticos. La aderencia de los pies es básica en los itinerarios calcáreos. Los principiantes irán encordados y los experimentados no suelen encordarse. Atención a los descensos: suele ser casi siempre imprescindible la cuerda (en especial fuera de temporada).
grado de dificultadGRADO III: Es un segundo grado en su máxima complicación. Se superan verticalidades. Hay realmente escasez de presas. Incluso los escaladores experimentados se encuerdan. Es imprescindible llevar todo tipo de material para el aseguramiento. El descenso es en rappel. Es realmente un grado límite para el que no está experimentado.
GRADO IV: El salto es realmente importante. Es ya escalada de dificultad. Se requiere, además de cierta predisposición, una buena preparación física. Las presas son buenas aunque ya no las hay para poder escoger: simplemente hay las que hay y si no se encuentran no se avanza.
GRADO V y VI: La dificultad en este nivel es muy elevada. La escasedad de presas es muy evidente: simplemente ya no las hay. La diferencia entre un V y un VI grado estriba en el tamaño de las presas aunque la gran diferencia está, creo, más en una estimación de las capacidades humanas. Yo diría, para explicarme mejor, que el V grado una persona normal, entrenada y con la suficiente capacidad técnica lo puede superar tranquilamente (dentro de lo que cabe), es decir y hablando claro, no existe riesgo de caerse en ningún momento. En cambio, el VI grado se diferencia claramente del V en que una persona excepcional, entrenada y con la suficiente capacidad técnica para ello puede no superarlo en un momento determinado, es decir, el “pire” debe de ser una posibilidad a la orden del día y más que esperable.
Hoy en las escuelas (en alta montaña no se abren vías con estos niveles de dificultad) se gradúan ya pasos de VII y VIII grado. No dejan de ser apreciaciones en función del tamaño de las presas siendo el riesgo de una caída cada vez mayor y, evidentemente, cualquier persona normal y entrenada no las supera por las buenas. Es necesario para ello una progresión y entrenamiento muy específicos. Suelen ser itinerarios en extraplomo.
Cada graduación, de las mencionadas anteriormente, se usa con un subíndice con el objeto de precisar más, si cabe, el itinerario. Se pone un inferior (-), medio (sin signo) o superior (+) en función de la estimación general que se le pueda dar a la vía. Para poner un ejemplo, un itinerario de segundo grado com muchos pasos de tercero, o incluso uno de IV, se le puede calificar tranquilamente y globalmente de II+.
Las ascensiones y escaladas invernales en nuestro hemisferio norte son las que se realizan entre el 1 de diciembre y el 31 de marzo. Fuera de estas fechas cualquier ascensión no se considera auténticamente invernal por muy malas que sean las condiciones climatológicas. En todo caso, como máximo, podrá considerarse una ascensión hecha “en condiciones invernales“.
En cuanto a la escalada artificial los grados que se contemplan son:
A1: Fácil de clavar. Paredes verticales. Roca buena. Asimilable al IV grado en libre.
A2: Poco difícil de clavar. Paredes verticales. Roca de mala constitución. Asimilable al V grado en libre.
A3: Bastante difícil de clavar. Extraplomos. Roca de buena constitución. Asimilable al VI grado en libre.
Otro tema, y controvertido ya que cada vez son más las voces que piden información al respecto, es que en los itinerarios se señale, aunque sea a modo indicativo, los peligros que pueden encontrarse. Conviene tener siempre presente la diferencia básica que existe entre dificultad y peligro ya que la primera se supera con técnica, mientras que, lo segundo con el sentido común.
En cuanto a los peligros los hay de dos tipos: los que no dependen del terreno que podrían englobarse en los de influencias meteorológicas y las ocasionadas por el cansancio, que no deben indicarse en las guías aunque puedan existir, y los que dependen del terreno. Entre éstos últimos, que sí deberían formar parte de la información de las guías de montaña, tenemos a:
– Las inherentes a las dificultades suplementarias debido a la naturaleza del terreno (roca descompuesta, bloques sueltos, …).
– La posibilidad de caída de piedras y riesgo de aludes (incluso por cordadas precedentes).
– La posibilidad de encontrar nieve helada (necesidad de crampones) y que aumente el grado de dificultad en función de la pendiente (ver tabla).
– Los itinerarios aéreos que afectan a los aprensivos al vacío y puede ocasionar graves problemas en los descensos.
Finalmente, destacar que podría existir un problema serio en el transcurso de una excursión si no llevamos el material adecuado para realizarlo o superarlo. Este supuesto, desgraciadamente muy habitual y que suele advertirse en los descensos, ya no se trata ni de una dificultad ni de un peligro de un itinerario sino que, simplemente, ha sido una grave imprudencia.

Tuca de las Culebras (3062 m)

dot  Foto: Vista desde el valle de Vallhibierna. Foto realizada a mediados del mes de julio del año 1.975.
Culebras
dot Situación: Es un tresmil del Pirineo aragonés (España) que forma un pequeño grupo separado y al sur del gran macizo del Aneto. Está en la comarca de la Ribagorça.
dot Aproximación: El acceso por su vertiente sur es por Castanesa. El acceso por su vertiente este es por el valle de Llauset del término municipal de Bono. Y el acceso por el norte y por el oeste es por el valle de Llosás del término municipal de Benasque.
dot  Fotos: Vistas desde el valle de Vallhibierna pero más recientes o sea en colores jejeje!.
Culebras
dot Ruta normal:
Vertiente sur (collado de Llauset). F (I). La ruta sale del estany de Llauset (2105 m) y una vez se ha bordeado la totalidad del estany hay que continuar por el valle de la izquierda hasta llegar al collado de Llauset (2835 m). Se continua luego por la cresta siguiendo el itinerario bien mojonado hasta la cumbre sin dificultades técnicas. Son unos 900 metros de desnivel que se pueden hacer en algo menos de cuatro horas.
dot Otras rutas:
Vertiente oeste (collado de Culebras). F (I). La ruta sale del refugio de pescadores de Vallibierna (1977 m) y se remonta el valle de Llosás hasta llegar a un punto en el que el valle se divide en dos. Hay que decantarse por el de la derecha que conduce al collado de Culebras (2795 m). La subida al collado es por una zona con la piedra muy descompuesta y rota. Hay que tener precaución porque los deslizamientos son constantes. Una vez en el collado se sube por la cresta que va a la izquierda y que está bien señalizada con mojones. La cresta no tiene dificultades técnicas importantes. Son unos 1000 metros de desnivel que se pueden hacer en unas cuatro horas.
Culebras
Arista NW (Cresta de las Culebras). PD (II+). La cresta sale del valle de Llosás y se accede a ella por unas placas grises de piedra calcárea. Hay que buscarse un poco la vida por las losas que son relativamente fáciles y variadas. La cresta se hace un poco a ojímetro porque en general es un poco por donde el sentido común nos marca subir. Son unos 1000 metros de desnivel que se pueden hacer en algo menos de cuatro horas. 
 GPS (WGS84): 31T 294530 4728681.
dot Mapas: Aneto y Maladeta editorial Alpina a escala 1/25000 y Aneto-Posets-Maladeta IGN Rando a escala 1/50000.
 Foto: Vista de la vertiente sur del macizo del Pico de Vallhibierna (3067 m) y de la Tuca de las Culebras (3062 m) desde el Tuc de La Castanesa. Foto realizada a finales del mes de junio del año 2.001.

Culebras

  Foto: Vista de la vertiente este del macizo del Pico de Vallhibierna (3067 m) y de la Tuca de las Culebras (3062 m) desde el valle de Llauset. Foto realizada a mediados del mes de agosto del año 2.001.

Culebras
Culebras

  Paso del Caballo: Es una estrecha arista de roca calcárea y bastante pulida que une las cumbres del Pico Culebras y el Vallibierna. Está catalogado de dificultad IV aunque podría ser algo menos. Aparte de la dificultad técnica en sí tiene el aliciente añadido de tener un buen precipicio a lado y lado que te asegura una defunción rápida en el caso de caer. Hay varias formas de pasarlo. La clásica es a caballo, es decir, sentándose en la cresta con pierna y mano a cada lado y superar el paso a base de saltitos. La valiente es pasarlo de pie en plan equilibrista y doy fe que he visto con mis propios ojos hacerlo. El sistema dulfer o bavaresa sería ir con el cuerpo por el lado que se ve en la foto pasando los pies en plan aderencia y aprovechar la grieta visible de la foto mientras se sujeta el cuerpo con las manos en la misma arista. 
 Foto: Vista y vídeo del famoso Paso del Caballo que comunica los dos tresmiles el Pico de Vallhibierna (3067 m) y la Tuca de las Culebras (3062 m). Foto realizada a mediados del mes de julio del año 1975.

2017 - Miquel Pavón