Blog de Miquel J. Pavón Besalú

Desvaríos escritos en cualquier hora intempestiva de la noche

Etiqueta: Tuc de Mulleres

Refugi Mulleres

dot Nombre oficial (en català): Refugi Mulleres o Molières. Es propiedad de la FEEC (Federació d’Entitats Excursionistes de Catalunya).
dot Situación: Está situado en el Pirineo catalán y pertenece al municipio de Vielha e Mijaran de la Vall d’Aran (Lleida). Se encuentra al norte de l’estany inferior de Molières en la ladera derecha del valle.
dot Ruta: Hay que ir por la carretera N-230 hasta la boca sur del túnel de Vielha (1593 m). Dejar el coche en la misma entrada del túnel y seguir a pie por la pista forestal que sube por el valle de la izquierda. El Tuc de Mulleres es fácilmente reconocible desde abajo del valle. Hay unos 750 metros de desnivel que se hacen en unas tres horas. La ruta no tiene dificultades técnicas porque únicamente hay que ir siguiendo el valle.
dot Principales ascensiones: Tuc de Mulleres (3010 m), Girgosa (2.841 m), Forcanada (2.881 m), Pic de Salenques (2.986 m), Mall de l’Artiga (2.709 m) y Feixant (2.955 m).
dot GPS (WGS84): 31T 312965 4722072.
dot GPS (RE50): 31T 313075 4722238.
dot Altura: 2360 metros.
dot Mapas: Tuc de Mulleres-Besiberri, Alpina 1/25000. Pica d’Estats-Aneto, IGN Rando 1/50000.
dot Comentario personal: Se trata de un refugio vivac metálico que recientemente se ha sustituido por uno nuevo. En invierno suele quedar entrerrado por la nieve por lo que sólo es visible el mástil superior. Puede ser necesario encontrarlo con la ayuda de un GPS o un altímetro porque no es fácil. A mí me costó buscarlo un buen rato y luego excavar una entrada durante algo más de una hora.

Refugi Boca Sud

dot Nombre oficial (en català): Refugi Boca Sud. También se le conoce como Hospital de Vielha o Sant Nicolau.
dot Situación: En los Pirineos catalanes en la población de Vielha e Mijaran. Lo encontraremos en la misma boca sur del túnel de Vielha a mano derecha (del túnel viejo) si se sube por el valle.
dot Ruta: No hay que andar. A pie de carretera la N-230 PK. 151 y se llega con el coche o bicicleta hasta la misma puerta sin problemas.
dot Principales ascensiones: Tuc de Mulleres (3010 m), Besiberri Sud (3034 m) y Coma Lo Forno (3029 m).
dot GPS (WGS84): 31T 316614 4721837.
dot Altura: 1626 metros.
dot Guía excursionista: Macizo del Besiberri.
dot Mapas: Tuc de Mulleres-Besiberri editorial Alpina 1/25000 y Pica d’Estats-Aneto IGN Rando 1/50000.
dot Web: no la encuentro.
dot Comentario personal: Ya en el año 1975 dormí en este sitio y recuerdo que nos colocaron en un pajar a precio de oro. Con los años han mejorado las instalaciones aunque no tanto como sería de desear por ser un punto bastante estratégico. Es un albergue refugio y se duerme en literas.

 

macizo del Besiberri

Guía alpina de los Pirineos

dot Los Pirineos son un conjunto montañoso que forma el istmo de la península Ibérica. La cordillera va desde el Mar Mediterráneo al Cantábrico con numerosas cumbres de más de 3000 metros. Al Norte del macizo está Francia y al sur España. Enclavado casi en el centro del macizo hay un pequeño país rodeado de montañas: Andorra. El nombre del macizo proviene de la época romana que describe etimológicamente muy bien sus características alpinas que se pueden presentar en cuestión de minutos en un mismo día: “piri” = fuego + “neos” = nieve.
En la cordillera hay algo más de un centenar de cumbres que superan los 3000 metros y según sea el autor puede añadir o quitar alguna sin que exista un consenso. No pretendo imponer mi lista por lo que seguramente la que expongo estará sujeta a modificaciones a medida que visite las diferentes zonas y lo vaya comprobando personalmente.

brecha de Rolando

dot Foto: Vista de la brecha de Roland.
dot Información de refugios: Refugios de montaña.
dot Excursiones y paseos familiares: ¡¡¡ Sencillamente sublime !!!!!
dot Alojamientos: Turismo rural de Navarra.

 

LOS TRESMILES DE LOS PIRINEOS

GRUPO BALAÏTOUS – INFIERNO – ARGUALAS
dot Balaïtous 3144 Pico principal
dot Torre de Costerillou 3049 Pico secundario
dot Aguja d’Ussel 3022 Pico secundario
dot Aguja Cadier 3022 Pico secundario
dot Frondella Norte 3062 Pico secundario
dot Frondella Noroeste 3071 Pico principal
dot Frondella central 3055 Pico secundario
dot Frondella Suroeste 3001 Pico principal
dot Gran Facha 3005 Pico principal
dot Infierno occidental (I) 3073 Pico principal
dot Infierno central (II) 3073 Pico principal
dot Infierno oriental (III) 3076 Pico principal
dot Arnales 3006 Pico principal
dot Aguja de Pondiellos 3011 Pico secundario
dot Garmo Negro 3051 Pico principal
dot Antecima norte del Algas 3032 Pico secundario
dot Algas 3036 Pico principal
dot Argualas 3046 Pico principal
GRUPO VIGNEMALE
dot Pique Longue / Grand Vignemale 3298 Pico principal
dot Aguja inferior del Clot de la Hount 3043 Pico secundario
dot Aguja superior del Clot de la Hount 3115 Pico secundario
dot Clot de la Hount 3289 Pico principal
dot Cerbillona 3247 Pico principal
dot Aguja SW del Cerbillona 3051 Pico secundario
dot Pico Central 3235 Pico principal
dot Montferrat 3219 Pico principal
dot Punta superior del Tapou 3132 Pico secundario
dot Punta inferior del Tapou 3124 Pico secundario
dot Grand Tapou 3150 Pico principal
dot Pic du Milieu 3130 Pico principal
dot Piton Carré 3197 Pico principal
dot Punta Chausenque 3204 Pico principal
dot Espalda Chausenque 3154 Pico secundario
dot Petit Vignemale 3032 Pico principal
GRUPO MONTE PERDIDO
dot Gabietou Occidental 3034 Pico principal
dot Gabietou Oriental 3031 Pico principal
dot Taillón 3144 Pico principal
dot Casco del Marboré 3006 Pico principal
dot Torre del Marboré 3009 Pico principal
dot Espalda del Marboré 3073 Pico principal
dot Pico Occidental de la Cascada 3095 Pico principal
dot Pico Central de la Cascada / Pico Brulle 3106 Pico principal
dot Pico Oriental de la Cascada 3161 Pico principal
dot Pico Marboré 3248 Pico principal
dot Astazou Occidental 3012 Pico principal
dot Astazou Oriental 3071 Pico principal
dot Cilindro de Marboré 3328 Pico principal
dot Pitón del Cilindro 3194 Pico secundario
dot Dedo del Monte Perdido 3188 Pico secundario
dot Monte Perdido 3355 Pico principal
dot Punta de las Escaleras 3027 Pico secundario
dot Soum de Ramond 3254 Pico principal
dot Espalda de Esparets 3077 Pico secundario
dot Pico NW Baudrimont 3045 Pico principal
dot Pico SE Baudrimont 3026 Pico principal
dot Punta de las Olas 3002 Pico principal
GRUPO LA MUNIA
dot Pico Heid 3022 Pico principal
dot Troumouse 3085 Pico principal
dot Sierra Morena 3090 Pico principal
dot Pequeña Munia 3096 Pico secundario
dot La Munia 3133 Pico principal
dot Robiñera 3003 Pico principal
GRUPO NÉOUVIELLE – PIC LONG
dot Néouvielle 3091 Pico principal
dot Ramougn 3011 Pico principal
dot Pic des Trois Conseillers 3039 Pico principal
dot Turon de Néouvielle 3035 Pico principal
dot Punta Reboul-Vidal 3007 Pico secundario
dot Pale de Crabounouse 3021 Pico principal
dot Pico de Bugarret 3031 Pico principal
dot Dent d’Estibère Male 3017 Pico principal
dot Aguja Tourrat 3014 Pico secundario
dot Pico Maubic 3058 Pico secundario
dot Pic Long 3192 Pico principal
dot Aguja Badet 3135 Pico secundario
dot Pico Badet 3160 Pico principal
dot Pico Maou 3074 Pico principal
dot Campbieil 3173 Pico principal
dot Estaragne 3006 Pico principal
GRUPO CULFREDA – BACHIMALA
dot Lustou 3023 Pico principal
dot Pico NE del Culfreda 3032 Pico secundario
dot Pico Central de Culfreda 3028 Pico secundario
dot Culfreda 3034 Pico principal
dot Pico del Puerto de la Pez 3024 Pico principal
dot Pico de la Pez 3024 Pico principal
dot Abeille 3029 Pico principal
dot Pico de Marcos Feliu 3057 Pico principal
dot Pequeño Bachimala 3061 Pico secundario
dot Punta del Ibón 3100 Pico secundario
dot Punta Ledormeur 3120 Pico principal
dot Gran Bachimala – Schrader 3177 Pico principal
dot Punta del Sabre 3136 Pico principal
GRUPO POSETS – ERISTE
dot Pico de los Veteranos 3125 Pico principal
dot Pico de los Gemelos Ravier 3160 Pico principal
dot Posets 3375 Pico principal
dot Pico inferior de la Paúl 3073 Pico secundario
dot Pico de la Paúl 3078 Pico principal
dot Bardamina 3079 Pico principal
dot Diente de Llardana 3085 Pico principal
dot Tuqueta Roya 3273 Pico secundario
dot Tuca de Llardaneta 3311 Pico principal
dot Las Espadas 3332 Pico principal
dot Tuca del Forao de la Neu 3080 Pico secundario
dot Pavots 3121 Pico principal
dot Diente Royo 3010 Pico secundario
dot La Forqueta 3022 Pico principal
dot Turets – Punta SE de la Forqueta 3011 Pico secundario
dot Beraldi 3025 Pico principal
dot Gran Pico de Eriste 3053 Pico principal
dot Eriste Sur 3045 Pico principal
GRUPO CLARABIDE – PERDIGUERO – BOUM
dot Pico Occidental de Clarabide 3008 Pico secundario
dot Clarabide 3020 Pico principal
dot Gías 3011 Pico principal
dot Pico Oriental de Clarabide 3012 Pico secundario
dot Pico de Saint-Saud 3003 Pico principal
dot Camboué 3043 Pico principal
dot Punta Lourde-Rocheblave 3104 Pico secundario
dot Torre Armengaud 3114 Pico secundario
dot Gourgs Blancs 3129 Pico principal
dot Pico del Port d’Oô – Jean Arlaud 3065 Pico principal
dot Belloc 3008 Pico principal
dot Punta Belloc Central 3006 Pico secundario
dot Punta Belloc Sur 3007 Pico secundario
dot Spijeoles 3065 Pico principal
dot Gourdon 3034 Pico principal
dot Pico Audoubert 3045 Pico secundario
dot Cap dera Baquo Occidental 3097 Pico secundario
dot Cap dera Baquo Oriental 3103 Pico secundario
dot Seil dera Baquo 3110 Pico principal
dot Pequeño Pico del Portillón 3000 Pico secundario
dot Pico del Portillón d’Oô – Ollivier 3050 Pico principal
dot Hito W del Perdiguero 3176 Pico secundario
dot Perdiguero 3222 Pico principal
dot Hito E del Perdiguero 3170 Pico secundario
dot Gran Quayrat 3060 Pico principal
dot Lézat 3107 Pico principal
dot Aguja superior de Lézat 3069 Pico secundario
dot Aguja Central NW de Lézat 3058 Pico secundario
dot Aguja Central SE de Lézat 3058 Pico secundario
dot Aguja inferior de Lézat 3023 Pico secundario
dot Punta Lacq 3010 Pico secundario
dot Punta Mamy 3048 Pico secundario
dot Crabioules Occidental 3106 Pico principal
dot Crabioules Oriental 3116 Pico principal
dot Aguja de Literola 3028 Pico secundario
dot Punta de Lliterola 3132 Pico principal
dot Pico Royo 3121 Pico principal
dot Tuca de Literola 3095 Pico secundario
dot Aguja de Jean Garnier 3025 Pico secundario
dot Tusse de Remuñe 3041 Pico secundario
dot Pico Rabadá 3045 Pico secundario
dot Pico Navarro 3043 Pico secundario
dot Maupas 3109 Pico principal
dot Boum 3006 Pico principal
GRUPO MALADETA – ANETO
dot Gendarme de Alba 3054 Pico secundario
dot Pico de Alba 3118 Pico principal
dot Diente de Alba 3136 Pico principal
dot Muela de Alba 3118 Pico secundario
dot Punta Delmás 3170 Pico secundario
dot Maladeta Occidental III – Pico Mir 3185 Pico principal
dot Maladeta Occidental II – Pico Sayó 3220 Pico principal
dot Pico Le Bondidier 3185 Pico principal
dot Maladeta Occidental I – Pico Cordier 3254 Pico principal
dot Pico del Collado de la Rimaya 3265 Pico secundario
dot La Maladeta 3308 Pico principal
dot Pico Abadías 3279 Pico secundario
dot Gendarme Schmidt-Endell 3335 Pico secundario
dot Pico Maldito 3350 Pico principal
dot Aguja Haurillon 3075 Pico secundario
dot Aguja de Cregüeña 3043 Pico secundario
dot Aguja Juncadella 3021 Pico secundario
dot Aragüells 3037 Pico principal
dot Punta Astorg 3355 Pico principal
dot Pico del Medio 3346 Pico principal
dot Coronas 3293 Pico principal
dot Tuc del Collado de Coronas 3286 Pico secundario
dot Punta Oliveras-Arenas 3298 Pico secundario
dot Aneto 3404 Pico principal
dot Aguja Daviu 3350 Pico secundario
dot Aguja Escudier 3315 Pico secundario
dot Aguja Franqueville 3065 Pico secundario
dot Aguja Tchihatcheff 3052 Pico secundario
dot Aguja Argarot 3035 Pico secundario
dot Espalda del Aneto – Cap de los 5 hermanos Cadier 3350 Pico principal
dot Punta de la brecha de Tempestades 3274 Pico secundario
dot Tempestades 3290 Pico principal
dot Forca Estasen 3028 Pico secundario
dot Gendarme de Salenques 3111 Pico secundario
dot Primer resalte de Salenques 3127 Pico secundario
dot Segundo resalte de Salenques 3148 Pico secundario
dot Margalida 3241 Pico principal
dot Punta de la brecha de Russell 3192 Pico secundario
dot Russell 3207 Pico principal
dot Antecima SE de Russell 3205 Pico secundario
dot Aguja S de Russell 3146 Pico secundario
dot Punta Oriental de Russell 3034 Pico secundario
dot Aguja SW de Russell 3029 Pico secundario
dot Tuca de las Culebras 3062 Pico principal
dot Pico de Vallibierna 3067 Pico principal
dot Tuc de Mulleres 3010 Pico principal
macizo del Besiberri
dot Besiberri Nord 3008 Pico principal
dot Besiberri Sud 3034 Pico principal
dot Coma Lo Forno 3029 Pico principal
dot Punta Alta de Comalespada 3015 Pico principal
Macizo de la Pica d'Estats
dot Sotllo 3072 Pico principal
dot Montcalm 3077 Pico principal
dot Pic de Verdaguer 3159 Pico principal
dot Pica d’Estats 3169 Pico principal
dot Punta Gabarró 3114 Pico secundario
dot Pic Rodó de Canalbona 3004 Pico secundario

 

diccionario de montaña

Tuc de Mulleres (3010 m)

dot  Situación: El Tuc de Mulleres es un tresmil del Pirineo. Hace frontera entre las actuales provincias de Lleida y Huesca.
dot Aproximación: El acceso por el este es desde la boca sur del túnel de Vielha siguiendo el valle de Molières. El acceso por el sur es por el valle de Salenques que arranca del pont de Salenques de la N-230. El acceso por el oeste es siguiendo todo el valle de Benasque y desde los plans d’Aigualluts la valleta de la Escaleta.
dot Foto: Una vista desde la cumbre del Aneto hacia el Mulleres que lo veremos claramente a la derecha y a la izquierda el pico que resalta más es la Forcanada. La foto está hecha a finales del mes de junio del año 1.977.
Tuc de Mulleres
dot  Ruta normal:
Vertiente noroeste (glaciar de Mulleres). F. La ruta sale de los Plans de La Besurta (1900 m) justo en el aparcamiento donde descargan los autobuses turísticos del parque natural Posets-Maladeta. Hay que seguir el valle en dirección al Forau d’Aigüalluts. En este punto hay que decantarse por el valle que transcurre a la izquierda conocido como la valleta de La Escaleta. Tras pasar una serie de lagos se llega al pie del antiguo glaciar de Mulleres que hoy día ya está en retroceso. Tras superar un buen canchal se llega a la cumbre sin problemas. Son unos 1100 metros de desnivel que se pueden hacer en unas cinco horas.
dot Foto: El Mulleres visto desde su valle, a la altura del refugio metálico, y que aguas abajo va a la boca Sur del túnel de Viella. La foto es del mes de marzo del año 1.983.

Tuc de Mulleres

dot  Otras rutas:
Vertiente este (brecha de Mulleres). PD (II). Esta ruta comienza en el refugio de Mulleres al que se llega desde la boca sur del túnel de Vielha. Va siguiendo el valle sin problemas hasta llegar al pie de la pared. En este punto hay que superar un nevero con una fuerte pendiente y una grimpada hasta una brecha muy marcada. Es una zona donde suelen haber bastantes accidentes por la pendiente y la mala equipación para ir por la nieve o hielo. De la brecha hay que ir por la cresta hasta la cumbre usando las manos alguna que otra vez. Son unos 800 metros de desnivel desde el refugio y se hacen en unas tres horas. Ver la crónica “La aventura de les Fires” del año 1975 y la crónica “Con la tormenta pisándonos los …ones” del año 2003.
Cresta oeste (Salenques). AD (III). Desde el collado de Salenques (2891 m) se llega a la cima en algo más de una hora. Es una cresta de roca entretenida. Hay que contar hacer rápeles. La subida por el valle de Salenques es larga y hay que contar unas 7-8 horas para los 1200 metros de desnivel.
dot Refugios: refugi Mulleres (2360 m) y refugi de la Boca Sud (1626 m).
dot GPS (WGS84): 31T 311409 4722213.
dot Mapas: Tuc de Mulleres-Besiberri, Alpina 1/25000. Pica d’Estats-Aneto, IGN Rando 1/50000.

Con la tormenta pisándonos los …. ones

ASCENSIÓN AL TUC DEL MULLERES (3016 m) PRIMER TRESMIL DE MI HIJO NÉSTOR.
13 de julio del 2003.
Intentar explicaros la alegría que tiene un padre que ve como su hijo de siete años sube por su propio pie a su primer tresmil es algo imposible para mí. Relataré un conjunto de emociones, pensamientos y experiencias de la excursión. Espero que a partir de ellas podais extraer esa inexplicable alegría que aún hoy siento en mi interior.
No sé qué me pasa últimamente. De verdad. Es un finde normal y corriente de verano como cualquier otro. Hace ya casi un par de meses que lo tengo reservado eso sí. Lo reservo porque el grupo de padres, madres y los hijos del Centre Excursionista de Banyoles, con los que salimos cada mes, tiene programada una excursión al Tuc del Mulleres. Es la “colla de pa xucat amb oli” … hablando en plata … nada que rascar … jejejeje … y estamos mentalizados de ello. Somos conscientes que con niños no se pueden hacer milagros en la montaña pero una vez al año nos sube la locura colectiva a la cabeza para intentar algo fuera de lo normal. ¿Fuera de lo normal? ¿El qué? … Subir un tresmil del Pirineo. Mi cuñada me lo ha dicho hoy …
– “Cuando me has dicho por teléfono que Néstor ha subido a un tresmil he pensado enseguida que no te había entendido bien … pero ¿seguro que habeis subido? … ¿sí?”.
– “Sí”, le contesto yo escueto y contundentemente.
En fin. La cuestión es que aún y tener el finde ocupado me habían propuesto otros tres planes alternativos todos ellos muy interesantes. Yo la verdad es que dudé hasta el último momento. Una decisión de este calibre me costaba mucho realizarla. Y para colmo la previsión meteorológica era totalmente mala: tormentas cada tarde. El viernes por la tarde intento hablar con mi hijo del tema. Intento hacerle comprender en su lenguaje lo que quiero saber …
– “¿Quieres subir a una montaña muy alta? ¿quieres venir a un sitio que sólo suben las personas mayores?”, le pregunto yo.
– “¿Vendrán a la excursión Bernat y Grau?”, me contesta con una pregunta rara y que me da la impresión que me está cambiando de tema.
– “Sí claro que irán”, le digo yo perplejo.
– “Iupiiiiiiiiiiiiii”.
Como comprendereis esta conversación demuestra que los niños tienen una mentalidad totalmente diferente a la nuestra. Hay que tener un chip especial para comprenderlos. Yo pensando en la dificultad de una empresa de este estilo y los problemas técnicos que van a aparecer. Él sólo quería saber si irían sus amigos para jugar con ellos. Estaba claro. Tenía que ponerme las pilas. Corriendo a las ocho de la tarde vamos al Decathlon. Compro una mochila de 80 litros para poder llevar todo el volumen de cosas que tendré que llevar, puesto que no puedo contar que el niño lleve absolutamente nada si quiero que realmente suba a la cumbre, y una cuerda de 15 metros para superar el tramo difícil de la excursión: la brecha final que da acceso al collado. Esa noche creo que hice una de las mochilas más dificiles de mi vida. Hacía muchos años que no me encontraba ante un reto de ese calibre. La verdad es que ir a dormir a las dos de la madrugada tuvo su recompensa puesto que no me falló absolutamente nada. Lo llevaba todo pensado y previsto. Creo que el éxito de esta excursión ya empezó en este momento de planificación. Por la noche continuaron los problemas. A Néstor le picó un mosquito justo en la planta de un pie y a mí me había salido una llaga también en la planta del pie. Una vez apliqué unos sencillos remedios caseros me fui a dormir realmente rendido.
Suena el despertador a las siete de la mañana. Mi aceleración va “in crescendo”. Un buen termómetro para saber si le gusta algo a Néstor es ver la velocidad que tarda en vestirse por la mañana. Ver su rapidez me animó. Mientras preparo todos los bocadillos mi cabeza no deja de pensar en los futuros problemas. El primero que vamos a tener es que llegaremos a la boca del túnel de Viella y nos encontraremos que va a llover. No llevamos tienda porque hemos acordado hacer vivac. Al final pienso llevarme la furgoneta para que nos pueda servir de cobijo por la noche en el caso de que la lluvia sea persistente y no nos deje hacer vivac. Llamo a Josep.
– “¿Sabes que va a llover? ¿Qué haremos con la gente?”, le digo yo preocupado.
– “Nada, tranquilo, yo conozco un refugio libre al lado del túnel”, me contesta con su habitual despreocupación.
– “Vale, de acuerdo, pero yo me voy a llevar mi propio coche por si acaso”, le digo yo no muy bien convencido.
– “Aaa, bueno, vale”.
Ya en la puerta Néstor me dice que no quiere ir con la furgoneta porque en el viaje a Port Aventura de la semana anterior cuando llegó a marcar los 300.000 kilómetros se le bloqueó el cuentakilómetros y ahora él no sabe a que velocidad vamos … jejejeje … Pues nada. El niño manda. No voy a ser yo quien me pelee por una cosa así. Bien pensado si vamos en caravana mejor que lleve el coche que es algo más rápido que la furgoneta y no ralentice la marcha.
En el viaje no hubo problemas de ninguna clase. Sólo se oyeron quejas de la velocidad del primer coche puesto que el resto del grupo tenía problemas para seguirlo. El conductor se escudó diciendo que cuando iba con otros grupos era él el considerado lento pero la verdad es que esos argumentos no convencieron a nadie. En el portal de los Pirineos me llama PK al móvil. Su parte meteorológico: el viernes hubo tormenta de las cuatro a las nueve de la tarde en el macizo del Aneto y hoy sábado a las nueve de la mañana había aparecido un dubitativo y eficaz viento del norte que despejaba por completo el cielo. Eran buenas notícias sin lugar a dudas.
– “Este año parece que tienes un ángel de la suerte a tu lado”, y me desea con cierta envidia ánimos.
Yo sé que la suerte no me la da ningún ángel me la da mi viejo piolet compañero de mil aventuras y que nunca me ha fallado en ningún tresmil. Tengo que reconocer que en esta excursión antes de salir de casa le he pedido suerte para mi hijo. He llegado a darle un beso para convencerle que la necesito. Una vez llegamos a la boca sur del túnel de Viella aparcamos el coche. Empezamos a comer. Preparamos las mochilas. Son casi las cuatro de la tarde. Empezamos a andar y … se oye el primer trueno. Hay tormenta en el macizo del Aneto. Está justo delante nuestro. Nos miramos los unos a los otros. Todos esperan algún comentario pero nadie lo hace. El paso era más dubitativo que nunca. Empiezan a caer las primeras gotas. Se oyen las primeras risitas. Rompo ese silencio y sentencio una solución convincente.
– “¿Y si nos ponemos a cubierto debajo de un árbol y esperamos tranquilamente que la tormenta termine?”.
No fue ni necesario votar la propuesta puesto que su aceptación fue total. Una vez bajo los árboles cayó un chaparrón y al poco salió de nuevo el Sol. La mejoría no era total pero era convincente. Lo justo para acordar que continuamos la marcha. Nuestro objetivo es llegar al refugio metálico. El refugio es una pequeña construcción que permite pernoctar a seis personas en el mejor de los casos. Está muy estropeado todo pero van pasando los años y sigue aguantando.
El camino primero va por unos praderíos preciosos junto a unos meandros y luego sube una primera fuerte pendiente que supera una refrescante cascada. Luego la sensación de bochorno es muy acusada y se agradece una primera parada junto al curso del río antes de una segunda gran pendiente que conduce directamente hasta el rellano del refugio. Aprovechamos todos el descanso para merendar alguna cosa. Justo en ese instante llega hasta nosotros Mariona que baja junto con un grupo de amigos. Nos cuenta que han encontrado dificultades serias para llegar a la brecha y que sufren por un componente de su grupo que les parece que se ha accidentado en ese punto al descender un último nevero. La triste noticia se confirma más tarde. Vemos llegar un helicóptero de rescate y pronto sabemos más datos de lo sucedido. Resulta que al cruzar el nevero tuvo un resbalón que hizo que cayera por la pendiente de la nieve hasta chocar con las piedras y romperse un hombro aparte de una multitud de otras magulladuras. Espero y le deseo una pronta recuperación. También nos comenta que es una buena idea hacer una parte del recorrido hoy puesto que hacerlo todo de una sola tirada es francamente duro. Siete horas de subida desde el túnel no te las quita nadie. La cosa está en que hablando hablando no hemos mirado el cielo un rato y la cosa se ha puesto realmente fea. Pienso para mis adentros que esta vez vamos a pringar y de verdad. Josep no dice nada para no asustar pero sé perfectamente lo que está pensando. Pone la primera y se va lanzado al refugio para intentar reservar el máximo de sitio posible y poner bajo cubierto al máximo número de gente posible. Con nosotros van unos cuantos niños pequeños y nuestra intención es poderlos albergar en el refugio en el caso de que vayamos a tener una mala noche. Yo me quedo atrás cerrando la comitiva dispuesto a soportar el peor de los chaparrones posible. El mochilón que llevo no me permite poner una marcha más rápida. Llevo las cosas de dos. Néstor que había ido siempre entre los componentes del grupo o incluso disputando ir a la cabeza del grupo esta vez tiene un gesto que me conmociona. Ha visto que voy siempre detrás de la comitiva y decide esperarme para acompañarme. Se convierte, a partir de ahora, en un real compañero de infortunio tanto para lo bueno como para lo malo. La cuestión es que la suerte va a estar de nuestro lado y con un ligero remojón llegamos sin más novedades al refugio. Tres chicos de Barcelona nos ceden su sitio y van a plantar la tienda de campaña por los alrededores. No cabemos todos dentro pero los más pequeños sí van a poder dormir en su interior. Después de cambiarnos la ropa húmeda cenamos algo y acostamos a los más pequeños. Los que haremos vivac tenemos que esperar hasta pasadas las nueve de la noche. Deja de llover al fin y empieza a despejar gracias a un convencido viento que soluciona la cuestión en minutos. Pero conciliar el sueño será gracias al cansancio acumulado puesto que la imponente Luna llena que asoma en el horizonte va a dar una luminosidad ambiental increíble y molesta.

Los niños se encargan de tocar diana. Mientras, dos isards miran perplejos desde lo alto nuestras lentas evoluciones. Tres del grupo deciden no salir. El amanecer es de foto. Una cosa que me sorprende es ver sentado a mi hijo, abrigado y contemplando estupefacto ver salir al Sol. Una cosa tan habitual resulta que no lo había visto nunca. Comprendo que para un niño que está en una edad de aprender y ver cosas nuevas un espectáculo como este le sorprenda y le capte su atención.

Néstor no está muy convencido que digamos pero entre todos acordamos empezar la excursión y decidir si continuamos o no más adelante. Los ánimos nos los damos los unos a los otros. La marcha es rápida inicialmente y después de la primera parada Jordi se pone al frente del grupo con el objeto de marcar un ritmo más lento. El paso tranquilo nos va a conducir casi sin darnos cuenta hasta el pie del collado.

Llegan las dificultades. Hay un último nevero con mucha pendiente y luego una grimpada por una empinada brecha con pasos muy verticales, casi de segundo grado, para poder llegar al collado. Todos sabemos que en este sitio ayer hubo un accidentado. Ponemos precaución y sacamos la cuerda para encordar a todo nuestro grupo. Uno me comenta que aunque no sirve para casi nada confiere mucha seguridad. Es verdad. Delante nuestro hay un grupo de cuatro excursionistas. El que parece que hace de cabeza de grupo lleva una cuerda que la saca reluciente de la mochila y se la cuelga a la cabeza. Una chica de este grupo no se anima a pasar. No entiendo porque su compañero que lleva la cuerda no la utiliza para asegurarla. Para mí esto es incomprensible. Si no se lleva cuerda hay que aguantarse pero si se lleva una cuerda, francamente, colgarla al cuello es lo más inútil que me haya tirado a la cara nunca. Yo entiendo el ataque a una montaña como una labor de equipo y en estas situaciones hay que ayudar a los más indecisos encordándolos. Para evitar los accidentes hay que pecar de previsor y de prudencia. La cosa está en que ahora la gente va mucho por su lado y no está de moda ayudarse los unos a los otros en estas situaciones. Se luce los mejores materiales pero luego no se utilizan mas que para colgarlos a la cabeza o llevarlo dentro de la mochila. Es triste esto porque luego pasa lo que pasa y hay accidentes que se podrían evitar. Pero como el individualismo es lo que impera, aunque se vaya en grupo, la montaña seguirá pasando su factura de forma sistemática. Ahora me viene a la cabeza que hace cosa de un mes en la brecha Latour del Balaitous había también una travesía por un nevero similar y en menos de una hora llegué a ver a tres que cayeron nieve abajo con la fortuna que este nevero terminaba sin piedras en el final. Aún y así el día anterior el helicóptero no dio abasto sacando a la gente accidentada de ese lugar. En la montaña uno se debe encordar para asegurar al compañero y superar las dificultades conjuntamente. Yo creo que vale la pena arriesgar tu vida para conseguir un objetivo común. De todas formas es muy triste ver como ya no se arriesga nada por nadie y menos una vida por una montaña de media bofetada. Yo lo tengo muy claro. Antes de salir con gente que no piense como yo prefiero salir solo.
El trabajo en equipo hizo que todos subieramos sin problemas al collado. Más de un valiente en ese lugar estaba francamente asustado. El miedo se notaba en las caras de los mayores y los pequeños lo decían de palabra con su habitual espontaneidad. Y lo comprendo puesto que justo al otro lado del collado aparece brillante la magnífica cresta de Salenques que termina vertiginosa en la majestuosa cumbre del Aneto. La hilera de gente que lo sube por su glaciar nos sorprende a todos. Las vistas son espectaculares. Quedan pocos metros del collado a la cumbre que se hacen brincando de piedra en piedra fácilmente. Arriba estoy borracho de alegría. Poco a poco voy asumiendo la idea que mi hijo ha subido a su primer tresmil. Hablamos un poco. Me pregunta por el Everest. Le digo que desde aquí no se ve. Está un poco lejos aunque no sé por qué me viene a la cabeza llevármelo pronto de trekking al Nepal. Es una idea que la voy a madurar tranquilamente este verano de cara al mes de mayo del año que viene. La verdad es que yo tengo muchas ganas de ver el Everest y me gustaría mucho que me acompañara. Con su inocencia habitual me pregunta si la China está muy lejos.

– “Mira”, le contesto yo, “si caminamos unos quince días igual como hoy podemos llegar a la China y ver al Everest, ¿te gustaría?”, la idea ha nacido ya en una loca cabeza como la mía y ya veremos donde va a terminar.
La interesante conversación termina pronto. Le entra somnolencia y veo claramente que le empieza un inicio de “mal de muntanya”. Tengo que bajarlo rápidamente. Hacemos la foto y me voy corriendo montaña abajo cojidos de la mano. Al pasar por la segunda cumbre nos felicitan por el éxito y le regalan una chuche de azúcar que lo reanima un poco. Poco tardamos en llegar al collado donde nos reagrupamos todos de nuevo para enfrentarnos de nuevo a las dificultades juntos. No encontramos el inicio de la brecha pero al final lo encontramos. Uno tras otro nos descolgamos por el tramo vertical y al llegar al nevero nos encordamos otra vez. Llega la alegría cuando terminamos de superar todos la nieve.
Bajamos muy rápidos a la primera agua donde hacemos un merecido descanso y empezamos a mirar el reloj. Nos queda superar una última dificultad: la tormenta de las cuatro de la tarde. Los cálculos no son muy halagüeños. Llegaremos a eso de las cinco al coche. No podemos perder mucho tiempo. Hay que descender tan rápido como nos lo permitan las rodillas. La bajada pasa sin muchos incidentes. Creo que estamos mentalizados para aguantar la tormenta gracias a la gran alegría que tenemos por haber subido arriba del Tuc del Mulleres. Esta vez la suerte nos va a acompañar de nuevo. Llegamos al coche que ya cae una lluvia contínua pero no muy intensa. Nos hemos librado por los pelos una vez más. Nos despedimos cuando tenemos en nuestros estómagos unos bocadillos alucinantes que nos comemos en el Pont de Suert. A eso de media noche llegamos a Girona.
Creo que esta excursión ha impactado mucho al niño. Lo digo porque tiempo después saca algún tema de conversación relativo a la misma. Me pregunta cuantos metros tiene la montaña. Me pregunta por la persona accidentada en la nieve y porque no puso los pies para frenarse. Me pregunta por la comida de los isards puesto que los vio arriba en las peñas cuando la hierba estaba muy abajo. Le sorprende que mis amigos lo llamen por teléfono para felicitarlo por la hazaña que ha realizado. Y lo más importante, creo, es que yo, a partir de ahora, tengo que pensar en que mi hijo ha dejado de ser un niño pequeño para empezar a ser un adulto y tengo que empezar a tratarlo como tal. ¿Ha nacido un montañero? Me gustaría, claro. Y deseo que si es así sea una persona respetuosa con la montaña y la Naturaleza. Y deseo que aprenda que si esta vez la montaña nos ha dejado subir otras habrá que no nos va a dejar hacerlo. Y deseo que aprenda a ser un compañero de cuerda leal. Y deseo que si un componente de la cordada resbala hay al otro lado un piolet bien clavado asegurando la caída. Y deseo que si por cualquier motivo el piolet no aguanta que vale la pena dar una vida a cambio de intentar conseguir un objetivo pétreo e inútil en común. Y deseo que vea muchos preciosos amaneceres esperando el calor del Sol naciente …
¡¡¡¡¡ FELICIDADES POR TU PRIMER TRESMIL Y QUE SUBAS MUCHÍSIMOS MÁS !!!!!
Datos GPS de los puntos clave de la ruta por el túnel de Viella
Aparcamiento túnel de Viella 31T 316574 4722036 1626
refugio metálico del Mulleres 31T 313064 4722274 2404
Tuc del Mulleres 31T 311379 4722433 3016
© Miquel J. Pavón i Besalú. Año 2.003.

La aventura de “les Fires”

30 de octubre de 1.975.
Son las nueve y diez de la mañana. Es Sant Narcís (la fiesta local de la ciudad de Girona). El Toika todavía está cerrado. Vamos a tomar café al Saratoga. Salimos con una hora de retraso. Barcelona la cruzamos por la calle Aragón y nos embarcamos por la ruta de los camiones. Quedamos que nos encontraríamos a la salida de Barcelona para hacer un cambio de conductores. Albert no se para y, además, se pasa la salida de Martorell y de Sant Sadurní de largo. Sale de la autopista, finalmente, por Vilafranca. Pasamos por Sant Quintí y en La Panadella nos encontramos con el Sr. Antoni A. que ha salido una hora más tarde que nosotros de Girona. Son las doce y decidimos variar el plan de ir a Ordesa para encaminarnos hacia el túnel de Viella. Comemos en la Pobla de Segur, en la cantina de la estación, y podemos comprobar algunos arreglos en la subida al coll de Perves con sus 14 paellas. En la bajada del coll de Viu el milquinientos hace algunas falsas explosiones aunque logra llegar al Pont de Suert. Allí los niños salen de la escuela, dando y esparciendo por el pueblo esta alegría infantil que todo lo invade. Pedro P. juega con el perro del Auto Control. Compramos aceite y coñac. No arreglan casi nada pero podemos llegar hasta el túnel. Oscurece. El refugio del lado de la carretera está cerrado. Un poco más arriba distinguimos unas casas. Subimos por la carretera y con sólo mirar las puertas éstas se abren. Vemos una luz y se oye alguien que habla. Una mujer nos atiende muy bien. Nos dice que podemos dormir allí en el pajar de enfrente que nos lo enseña. Este pajar tiene la cualidad de tener luz eléctrica …
Nos disponemos a hacer la cena: sopa, salchichas que salpican de mala manera hasta el extremo de tocarme el ojo, costillas, tortillas, huevos, vino, … ¿qué más quereis? Mientas tanto organizamos la comida y provisiones para la excursión de mañana. Objetivo: el Tuc de Mulleres (3010 m), tercer intento. La noche es fría pero se está bien.
Hoy es jueves. El día, mejor dicho, la noche es buena. Algunas estrellas cubren la bóveda del cielo. Con las luces el túnel toma un color rojo y enfrente se abre el valle que hemos de recorrer.
El primer problema, como siempre, es cruzar el río. El Noguera Ribagorçana que precisamente nace bajo el Mulleres. Casi no hay Luna y las pilas hacen poca luz. Al cruzarlo Quim B. deja volar la linterna y va a parar al río.
Por el bosque hemos de vigilar las ramas que por menos de dos reales te rascan la nariz. Después la subida se hace más tranquila.
Hemos de cruzar unas cuantas veces el río. El camino está marcado con montoncitos de piedras. Hacemos. Hacen. Un pequeño pica pica i después MP y yo nos metemos por una canal que hemos de salvar todo lo que sobresale con difíciles maniobras. El camino va subiendo mientras sale el Sol que hoy tiene un tono rojizo. Pero de repente se alegra nuestro corazón cuando vemos brillar por encima de unas peñas el refugio del Mulleres, situado a 2160 metros y que lo inauguraron el día que subí al Besiberri Nord. Es metálico, tiene unas literas a cada lado y una mesita con provisiones. A un lado de la puerta el botiquín y en el otro el libro registro. No hay agua por lo que hay que deshacer un poco el camino recorrido para obtenerla.
Pedro P., Cayetano I. y Quim B. se quedan en el refugio. Los demás seguimos y pronto se maravillan nuestros ojos cuando se nos aparece una ristra de tres lagos helados. Más arriba todavía hay otro. El día es bueno y no se ve difícil la cosa. Vendrán pronto las dudas y a medida que subimos no sabemos si es el pico de la derecha o el de la izquierda. Albert va hacia el de la izquierda. PK, y más tarde los demás, hacia la derecha. Pero vamos equivocados. Bajamos un poco y, viendo que la pala de nieve es un poco empinada, nos calzamos los crampones. Hoy los estrena un servidor. Nos encordamos. Se quedan MP y Lluís B. Por unos momentos el hielo se endurece y no hace mucha gracia la pendiente de nieve que dejamos atrás.
Dejamos los crampones y la cuerda en unas rocas y con un poco de cuidado llegamos al collado: el panorama es magnífico.
Arriba sopla por unos momentos el viento que no nos estorba para poder mirar el macizo de la Maladeta que se extiende delante nuestro: Russell, Tempestades, Aneto, Maladeta, Punta Astorg, Alba, Forcanada, Bessiberris, Coma lo Forno, Montarto, Cap de Toro y los estanys Tort, del Mulleres, Barrancs, etc. Abajo nuestros compañeros. Son las doce y hace siete horas que hemos salido del túnel que se divisa al fondo del valle.
Al bajar por las piedras hay que mirar por donde se ponen los pies. La nieve se hunde. Llegamos al refugio y pensando encontrar comida resulta que no queda nada. Unos se adelantan y van a Viella a telefonear, los demás “xino-xano” bajamos mientras PK nos recuerda los intentos anteriores que ya son historia.
En el túnel comemos un poco y nos vamos a Viella. A la salida de túnel nos para la Guardia Civil. El coche sigue haciendo puf-puf.
Al anochecer el valle se llena de penumbras y parece que las montañas estén de duelo. De duelo porque el día ha muerto. Cenamos en el pajar: las espinacas son deliciosas y no lo son menos las butifarras. Cuando llega la hora de hacer algo de tertulia todo el mundo tiene sueño: es que el día ha sido un poco pesado. Es justo el momento para meditar lo absurdo que es subir montañas. Lo absurdo que para aquellos que lo sienten de veras estar en la Naturaleza se convierte en un privilegio y en una satisfacción como ninguna otra en el mundo: es el premio de un sacrificio que el que no lo ha realizado no lo puede gozar.
No tarda en aparecer un gato por la ventana. Al día siguiente encontramos a faltar alguna cosa y es que el gato se lo ha comido. Fuera parece que nieva. El Mulleres está cubierto de nieblas. El agua es fría y los platos no se limpian de ninguna forma.
Me había olvidado decir que ayer, cuando llegamos, la gente ya estaba durmiendo y nos dieron la excusa de que se pensaban que cenaríamos en Viella. Hoy hacen buen papel. También podemos ver cómo cargan los grandes troncos de pino y haya justo al lado del túnel.
Poco después de iniciar la bajada el coche ya falla. Lo hemos de apretar subiéndonos en él a la carrera. Repetimos, de vez en cuando, las maniobras hasta Bono. Entramos en un túnel con las luces apagadas y, pensando que ya no se abrirán, salimos con las luces encendidas. Encontramos un coche de la policía. Eso no es nada si pensamos que después de parar un rato y volver a arrancar nos encontramos a cuatro seguidos que, por suerte, no nos ponen ninguna multa. Mientras PK ha bajado al Pont de Suert a buscar un mecánico. Han sido momentos de nerviosismo y de intranquilidad para él. Después con el Mehari bajamos todos a comer a “El Cortijo”. Nos arreglan el coche justo antes de empezar a llover y nos dirijimos hacia Graus por la carretera que inauguraron el domingo pasado. Antes nos para la policía y resulta que el Mehari no lleva el seguro al día. Peor es el otro coche que lleva matrícula de Cáceres, el propietario es de Palafrugell, el conductor de Tarragona y reside en Girona. Pasamos una serie de túneles abiertos por los acantilados del río Isábena y que al final se encuentra el monasterio de Obarra.
En Graus no está el padre de MP. Le telefoneamos y nos dice que no ha podido venir. Nos dirijimos hacia Benasque pero nos quedamos en Campo a dormir. La gente del pueblo son muy abiertos y tienen el Turbón como un gran tesoro. Lástima que el sábado amanece lloviendo y en vistas del mal tiempo regresamos.
Comemos en Alfarràs guardando el recuerdo de lo que hemos visto y nos encontramos a Pep B. un chico de Sabadell que vive en París.
Pasando por el túnel del Brucs me viene a la mente el recuerdo de aquel otro túnel gracias a él una comarca muerta como era la vall d’Aran ha cobrado nueva vida y hemos podido subir al Tuc de Mulleres. Los recuerdos de la montaña nunca se olvidan …
© Joan Fort i Olivella y traducido al castellano por Miquel J. Pavón i Besalú. Año 2.000.

2017 - Miquel Pavón