Blog de Miquel J. Pavón Besalú

Desvaríos escritos en cualquier hora intempestiva de la noche

Etiqueta: Annapurna

Fotos del Himalaya y del Karakorum

Guía alpina del Himalaya y el Karakorum

“… para llegar a comprender la ascensión a un 8000 debemos entender que se acerca más a una experiencia espiritual que a un objetivo meramente deportivo …”.
Maurice HERZOG.
dot El Himalaya y el Karakorum son cordilleras montañosas que está situada al norte del sub-continente indio. El Himalaya administrativamente se lo reparten entre los países del Nepal y la China, mientras que, el Karakorum está en el Pakistan. En ellas se encuentran las cumbres más altas de la Tierra (medido sobre el nivel del mar). Tienen oficialmente catorce cumbres principales que superan la altura de los 8000 metros. Vencer un ochomil es una aventura al límite que requiere destreza y preparación. Entre las cumbres más altas de la Tierra también podemos encontrar lo que podríamos clasificar como fáciles y difíciles pensando siempre en su ruta normal. Cada montaña dispone de aristas casi imposibles no realizadas o con muy pocas ascensiones exitosas.
dot Webcams: Webcam del Everest.

 

LOS OCHOMILES DEL HIMALAYA Y KARAKORUM

dot EVEREST
(Chomolungma)
8850 metros Cumbre principal
dot K2
(Chogori)
8611 metros Cumbre principal
dot KANGCHENJUNGA 8586 metros Cumbre principal
dot LHOTSE 8516 metros Cumbre principal
dot LHOTSE MEDIO Cumbre secundaria
dot MAKALU 8463 metros Cumbre principal
dot CHO OYU 8201 metros Cumbre principal
dot DHAULAGIRI 8167 metros Cumbre principal
dot MANASLU 8163 metros Cumbre principal
dot NANGA PARBAT 8125 metros Cumbre principal
dot ANNAPURNA 8091 metros Cumbre principal
dot HIDDEN PEAK
(Gasherbrun I)
8068 metros Cumbre principal
dot BROAD PEAK 8068 metros Cumbre principal
dot SHISHA PANGMA 8046 metros Cumbre principal
dot GASHERBRUN II 8035 metros Cumbre principal
dot ANNAPURNA ESTE 8026 metros Cumbre secundaria
dot SHISHA PANGMA CENTRAL 8012 metros Cumbre secundaria

PRINCIPALES TREKKINGS

Valle de Katmandú 3-4 días Nepal
De Dhulikhel al monasterio de Namo Buda 3 horas Nepal
Helambu 9 días Nepal
Gosaïnkund 9 días. Salida de Trisuli. Nepal
Valle de Langtang Salida de Trisuli con posibilidad de empalmar con Gosaïnkund o Helambu. Nepal
Everest Ida y vuelta a pie desde Katmandú en 34 días. Nepal
Circuito del Annapurna Nepal
Annapurna base camp 15 días Nepal
Jomsom – Monasterio de Muktinath 18 días Nepal
Jomsom – Manang Por Thorong Pass y regreso por Dumre. Nepal
P.N. del Lago de Rara En avión hasta Jumla. Nepal

OTRAS CUMBRES DEL HIMALAYA Y EL KARAKORUM

CHANGZHENG 6977 metros Cumbre principal

 

diccionario de montaña

Una experiencia extracorpórea a 8000 metros

Es cierto que ahora me falta un saco de dormir para protegerme adecuadamente del frío y una cuerda para precaverme ante una caída, pero a pesar de ello, pensar en la noche que tengo por delante no despierta en mi ningún temor. Me encuentro en un estado de una rara placidez. Todo resulta tan evidente …. Tiene que ser así, es algo que va con ello. Casi me siento indiferente ante esta noche a 8000 metros de altura. Más arriba naturalmente hubiera tenido unas posibilidades mucho mejores, incluso hubiera podido tumbarme, pero ahora ya estoy aquí. 
(…)
Súbitamente me despierto y alzo la cabeza. ¿Qué pasa? ¿Dónde estoy? Constato asustado que me encuentro en una abrupta pared de roca del Nanga Parbat, sin protección, con un enorme vacío por debajo de mí, un abismo negro. Pero a continuación ya no tengo ningún tipo de dificultades para respirar, ya no me parece encontrarme a una altitud de 8000 metros. Intento mantenerme despierto con todas mis energías, pero el sueño se empeña en vencerme una y otra vez. Doy nuevas cabezadas continuamente y es un verdadero milagro que no pierda el equilibrio ….
Todavía hay estrellas en el cielo. ¿Es que nunca se va a hacer de día?
Miro añorante, casi con la mirada fija, en dirección a la franja detrás de la que ha de aparecer el Sol. Finalmente palidece también la última estrella. – ¡Se hace de día! Me recuesto contra la roca, la mano derecha todavía se sujeta a la presa, la izquierda aferra los bastones de esquí. Tengo los pies como si fueran tarugos de madera, las botas heladas, las suelas de goma llenas de escarcha. Me alcanzan los primeros rayos de Sol. ¡Cuánto bien me hacen! Acaban con mi estupor. Comienzo a escalar de nuevo y regreso a la fisura. ¡Pero ahora hay que prestar mucha atención! Es el doble de peligroso, todo está espantosamente resbaladizo. Desciendo un poco más por el interminable corredor; todavía con un solo crampón, el otro se encuentra en el bolsillo frontal de mi anorak.
(…)
En estas horas de enorme tensión me embarga una sensación única. ¡Ya no estoy solo! Ahí hay un compañero que me guarda, me vigila, me asegura. Yo sé que esto es una tontería, pero la sensación permanece …. Una escarpada pared interrumpe el corredor. La roca es muy quebradiza y se astilla con facilidad. Tengo que quitarme los guantes, los guardo en los bolsillos de los pantalones e intento alcanzar el corredor. Pero todo se parte y me parece demasiado arriesgado. ¡Un resbalón, una pequeña caída, serían mi fin! Y seguro que arrastraría al compañero, al amigo – que en realidad no está allí ….. tengo que destrepar cuidadosamente cada metro.
¡En casa, en nuestras montañas, simplemente saltaría al interior de la canal! Vuelvo a subir y al querer ponerme los guantes de nuevo, descubro que ya no están. Le pregunto asustado a mi misterioso acompañante: “¿Has visto mis guantes?”.
Oigo la respuesta claramente: “Pero si los has perdido ….” Me doy la vuelta – pero no veo a nadie. ¿Me habré vuelto loco ya?
¿Es un espectro el que está jugando conmigo? Pero yo había oído claramente la voz y esta me resultaba conocida. ¿A cuál de mis amigos pertenecerá? No lo sé.
Sólo sé que la conozco …. Busco los guantes pero no los encuentro por ninguna parte. Tienen que estar por aquí por algún sitio. ¿O es que se me han caído arriba en la pared? Registro mis bolsillos una vez más  mientras recuerdo asustado la tragedia del Annapurna, – pero ya he descubierto mis guantes de reserva. Parece que he salvado de nuevo la situación.
Sigo descendiendo, vuelvo a introducirme en el corredor de nieve, lo atravieso y salgo hacia las rocas. A la derecha, casi a la misma altura, aparece el collado de Bazhin. Pero yo tengo que seguir descendiendo hasta el final de las rocas, y mi compañero, que tan conocido me resulta a pesar de que no lo veo nunca, me acompaña durante toda la travesía. Esta sensación es más intensa especialmente en los pasajes más difíciles. Me tranquiliza, me arrulla. Seguro que si me resbalo o me caigo, el otro me sujetará con la cuerda. Pero no hay ninguna cuerda. No hay ningún “otro”. Al instante siguiente me doy de nuevo perfecta cuenta de que estoy solo, y también se que aquí no puedo permitirme ni el menor descuido …..
(…)
Riño a mi acompañante por haberme pasado aquellos hierros tan malos. ¡Sigo notando que viene siempre detrás de mí!.
(…)
Mis pensamientos se extinguen repentinamente. ¡Qué placentero resulta! Abro los ojos y miro alrededor. ¿Acaso me he dormido? Echo un vistazo al reloj y veo que ya ha pasado una hora. ¿Dónde estoy en realidad? ¡Veo huellas por todas partes, y hombres de piedra! ¿Estaré en una excursión con esquíes? La consciencia regresa paulatinamente: ¡Estoy solo en el Nanga Parbat aproximadamente a unos 8000 metros de altitud! Las huellas son únicamente obra del viento y los hombres de piedra son torres de roca. Oigo voces allí enfrente, entre las rocas situadas debajo de la cumbre. ¿Me estará llamando alguien? ¿O es solo el viento? ¿Es posible que mis amigos estén esperándome allí arriba?
(…)
Ahora veo puntos. ¿Será una ilusión? No, tienen que ser mis amigos. Quiero gritar, aullar, pero no consigo emitir ningún sonido. Los otros se acercan. ¿Debo esperarlos? La distancia es demasiado grande – salgo a su encuentro. Paso a paso, mecánicamente, cansado y a trompicones. Cuando miro de nuevo hacia la ondulada superficie de nieve los puntos han desaparecido. La decepción es infinita ….. Pero ….. Ya están los puntos otra vez ahí ….. ¡No el nevero vuelve a estar vacío! ¿Me estarán gastando una broma? Estoy aquí solo en esta ocasión casi infinita, en este desierto de hielo sin esperanzas.
(…)
“¡Hermann, Hermann!” ¡Incluso oigo a gente conversando! Pero no veo a nadie. ¿Será que mis sentidos me engañan? ¿Alucinaciones? ¿Es esto el comienzo del fin – el propio fin? ¿Dónde estará la mochila? No puedo encontrarla.
(…)
Yo ya no soy yo, sólo soy una sombra, una sombra detrás de otra sombra.
Extracto del relato del descenso del Nanga Parbat en solitario.
Hermann BUHL

Annapurna: primer 8000

Leer el libro de Maurice Herzog “Annapurna: primer 8000” cuando era joven me impactó mucho. Es un libro de los que dejé y no me devolvieron y me supo francamente mal. La suerte es que un día paseando por las caóticas estanterías de libros de segunda mano di con él de nuevo y lo recuperé para mi biblioteca. Ahora me aparece en youtube el documental original realizado por Marcel Ichac que no tiene desperdicio para los nostálgicos y los historiadores del alpinismo. Se puede ver lo que fue aquella expedición del año 1953 que consiguió llegar a la cumbre del primer 8000 pisado por el hombre sin disponer de reseñas, mapas o indicaciones de ninguna clase.

2017 - Miquel Pavón