Blog de Miquel J. Pavón Besalú

Desvaríos escritos en cualquier hora intempestiva de la noche

Etiqueta: tomar

Refugio Glacier Blanc

dot Nombre oficial (en francés): Refuge du Glacier Blanc. Es propiedad del CAF (Club Alpin Français).
dot Situación: El refugio está en el macizo alpino de los Écrins (Francia) y concretamente en el inicio del glaciar Blanc y a su orilla derecha.
dot Ruta: Desde el Pre de Madame Carle (1920 m) hay que remontar el valle hasta que se llega a una bifurcación. A la izquierda se va hacia el glaciar Noir y a la derecha hacia el glaciar Blanc. Hay que tomar la ruta de la derecha. Después de un fuerte desnivel se llega al refugio del Glacier Blanc (2550 m). Se tardan de dos a tres horas para los casi 600 metros de desnivel. No tiene dificultades técnicas de ninguna clase.
dot Principales ascensiones: Barre des Écrins (4101 m), Pic Glacier Blanc (3517 m), Dôme de Niege (4015 m), Dôme du Monetier (3404 m), Les Agneaux (3664 m).
dot GPS (RE50): 32T 295843 4979492.
dot GPS (WGS84): 32T 295766 4979279.
dot Altura: 2550  metros.
dot Guía excursionista: Barre des Écrins.
dot Mapa: A6: Écrins, Burg d’Oisans, Briançon. IGN Rando 1/50000.
dot Comentario personal: Si no se está muy aclimatado para hacer noche a más de 3000 metros quizás es bueno parar en este refugio que queda a medio camino del refugio de los Ecrins para irse acostumbrando a la altura.

Gross Grünhorn (4043 m)

dot Situación: Es una montaña situada en los Alpes berneses de Suiza. Debe su nombre a la anfibolita que es una roca verde que se encuentra en la zona.
dot Aproximación: El grupo del Gross Grünhorn es el cuatromil más cercano al refugio Konkordia pero ninguna de las vías que salen del refugio se puede considerar fácil. Desde Ewigschneefeld los glaciares casi alcanzan la cumbre de la montaña. La ruta normal no conviene intentarla desde el Finsteraarhorn Hut puesto que la aproximación al collado donde comienza la arista suroeste es más difícil que la que comienza en Konkordia. Puestos en harinas, casi es mejor cruzar el Grünhornlucke y tomar la aproximación de Konkordia al collado en el Grüneggfirm. Lo mejor será, si estamos alojados en el refugio Finsteraarhorn, y las rocas limpias de nieve, es la clásica vía de la arista sureste-cara sureste.
dot Puntos de partida:
Grindelwald (1034 m). Situado en el Oberland bernés. Hay hoteles, pensiones, camping y un albergue juvenil. Tiene un buen acceso por tren y autobús. Está a 20 Km de Interlaken.
Berghaus Oberaar (2338 m). Está situado en la presa de Oberaarsee a unos 6 Km de Grimsel Pass.
Fiesch (1050 m). Situado en el valle del Rhône. Hay hoteles, posadas y pensiones. Tiene ferrocarril y paradas de autobús.
dot Fotos: En la primera se ve una vista del Gross Grünhorn con el gran glaciar Fieschergletscher y al fondo, más bajo y nevado, el Hinter Fiescherhorn. La segunda foto es desde el Gross Grünhorn, que es lo más alto, mirando hacia el Grünegghorn (3863 m).
dot Ruta normal:
Grünegghorn / Arista Suroeste. PD+ (un largo de III). Unos 45 grados de inclinación con un tramo de 50 en el corredor. Hay unas 6 horas desde el refugio Konkordia. Unos 1300 metros de desnivel. Es un recorrido glaciar y luego mixto y roca.
dot Otras rutas:
Arista Noroeste. AD (tramos de IV-). Hay unas 7 horas desde Konkordia. Unos 1300 metros de desnivel. Es una aproximación por el glaciar y luego mixto y roca.
Arista Sureste / Cara Sureste. AD (III). Hay unas 5 horas desde el refugio Fisteraarhorn. Unos 1000 metros de desnivel. Es una escalada mixta y de roca.
Pilar Este. D (un largo de V-). Hay unas 8 horas desde el refugio Fisteraarhorn. Unos 650 metros desde el pie de la pared. Se trata de una escalada alpina en roca.
dot Refugios: refugio Mönchjoch (3630 m), refugio Konkordia (2840 m) y refugio Finsteraarhorn (3048 m).
dot GPS (WGS84): 32T 428406 5151878.
dot Mapas: Grindelwald (núm. 1229) y Finsteraarhorn (núm. 1249). Suisstopo escala 1/25000.

Guía alpina de Gredos

dot Muy a mi pesar Gredos me cae lejos. No obstante, creo que la mejor época para visitar la Sierra es durante las fiestas navideñas. Un lugar donde se suele dejar el coche es el que se conoce como La Plataforma. Nombre, la verdad, un poco curioso. Lo que suele pasar es que allí la vista de montañas es más bien escasa y para ello hay que andar. La primera dificultad que debemos superar son los conocidos Barrerones que no deja de ser una cuesta de “armas tomar”. Eso sí, la vista en cuanto se llega arriba cambia por completo y se presenta de un sólo vistazo la majestuosidad del circo de Gredos.

Vista de la subida de los Barrerones desde La Plataforma.
Y ahora una vista desde Los Barrerones de lo que dejamos atrás.

 

PRINCIPALES CUMBRES DE GREDOS
dot Pico del Moro Almanzor 2592
dot La Galana 2568
dot Risco del Gutre 2538
dot Ameal de Pablo 2505
dot Risco Moreno 2478
dot Risco de Cinco Lagunas 2418
dot Morezón 2365
dot Los Tres Hermanitos 2363
dot La Mira 2343
dot Pico Rucho  
dot Las Agujas Rojas  
dot Galayos  
diccionario de montaña

A la conquista de los más altos

Una excursión realizada el 24 y 25 de junio de 1977.
San Juan es fiesta para los catalanes. Por San Juan empieza el verano equinóctico -aunque en este año todavía no se ha notado mucho- y la gente lo celebra: unos bailando en la discoteca, otros comiendo una rica coca en casa, otros tirando petardos y haciendo ruido, otros cantando y bailando alrededor de un fuego ya sea arriba en una montaña o en la plaza de un pueblo. Algunos casos más afortunados lo pueden hacer, incluso, en la cumbre del Canigó y se unen así de esta forma dos tierras hermanas que estan oficialmente separadas por una agobiante frontera.
Nosotros lo queremos celebrar muy arriba, cuanto más arriba mejor, y queremos sentir sobre la nieve el calor de ese fuego que nunca se apaga y que cada día renace de nuevo de las cenizas de la noche. Pero para ir a nuestra discoteca sin paredes, con un suelo acolchado y luz solar conviene preparar esa maleta que se lleva a la espalda con el objeto de que no te la roben, esos zapatos rebientaperros con el objeto de preservarnos de los pisotones y comida con el objeto de resistir las calenturas. A las dos y media el autocargómetro de la estación de la “ciudad det Ter”, dado que no tiene lago, tiene paradas previstas en Vidreres y en Los Chopos y su destino es “la chopera”. Es imprevista hasta cierto punto la nueva B-29 y las que le siguen de Barcelona. En la Diagonal todo humea: un camión que tiene un tubo de escape que va directo a nuestra ventana, una moto que entela la fachada y un coche que se enciende y nos llena el techo de humo. Celebramos la entrada a la província de Lleida con un desatasco y la salida de la capital con los recuerdos de un camionero que nos cuenta sus noches célebres pasadas en Lloret. En Graus el agua llega hasta el cuello del puente romano y el Sol ya empieza a despedirse. En Benasque nos dicen que ayer llovió cuatro gotas -si fueran de coñac o de vino ya estarían ahogados-, que el otro día llovió un poco más -un vasito-, que la carretera de Vallhiverna estaba bien la semana pasada -no se acordó de los canales rompeaguas- y que la del Hospital está peor. También nos dicen que unos subieron al Aneto pero que hay nieve y que está muy blanda. Todo junto un conjunto de notícias bomba.
A las nueve llegamos a la estación la chopera-término y ponemos el pisito “adhoc”. Comemos en una sala con parquet de hierba, muebles de madera maciza del país -incluso con hojas- y poltronas con asientos impermeables y respaldos de aire acondicionado con una luz indirecta. Nos “enpiltramos” a eso de las doce de la noche por eso de que te traigan el día en una bandeja, la Luna sonrie y el viento canta para recibir a San Juan.
Para aprovechar la fiesta nos levantamos a las cuatro. Nos ponemos el traje de gala y salimos. Los rompeaguas de la autopista a Vallhiverna nos permiten andar para que no nos durmamos. Incluso dos grandes setas de piedra se han situado ordenadamente a la derecha para auyentar a los perezosos. A pesar de todo el valle de Coronas parece limpio y lo empezamos a andar a eso de las seis y seis. A medio tarteral oigo que me felicitan y pienso que es una gran cosa tener a unos amigos a estas alturas que se acuerden de los demás cuando lo normal es más bien desearse a sí mismo y que seguramente nunca me habían felicitado a tan temprana hora. Al cabo de una hora ya estamos por encima del primer lago. Desayunamos un poco antes de llegar al segundo lago que está helado. Lo pasamos por su lado izquierdo por un lomo de piedras (son las ocho). Los otros dos lagos estan llenos de nieve y a duras penas enseñan dos ojos de hielo que te miran adormecidos y compasivos.
El Aragüells, la cresta de Cregüeña, el Maldito, la Punta Astorg, el Pico del Medio y el Coronas velan el valle por nuestra izquierda. Las brechas y agujas de Llosás y las afiladas agujas de Franqueville y Tchihatchef la protegen por la derecha con el padre Aneto que justo enfrente nuestro se muestra como un merecido hito rodeado de este bosque de gigantes. Mirando atrás van apareciendo el Gran Bachimala y el Posets jugeteando entre las nubes. A nosotros el Sol nos empieza a calentar cuando emprendemos las primeras rampas que nos conducirán al collado de Coronas. Nuestra sombra se va paseando por la nieve como un maldito perseguidor que está siempre pegado a la rueda. Un traguito de zumo de naranja Vida nos recuerda más a los melocotones del Empordà que a las naranjas de Valencia. La nieve también se porta bien con nosotros menos cuando se hunde y enfría nuestro espíritu.
El último tramo lo cruzamos horizontalmente procurando no caer boca abajo ya que la pendiente es fuerte. Una vez en el collado, que llegamos a él sin dificultades, cruzamos el lago Coronado y cuando llegamos a la zona del collado que da al glaciar de Barrancs nos alegramos que este año todavía no hayan abierto la autopista del glaciar y que, en cambio, haya pisadas hacia el Aneto. A medida que vamos subiendo nos damos cuenta que estamos rodeados de nubes por todos los lados y que hay mucha nieve: en Coronas hay una gran cornisa y lo mismo pasa en las otras crestas. La altura nos afecta un poco y hemos de parar a menudo. PK incluso tiene que tumbarse un momento en el suelo. A eso de las doce menos cuarto llegamos a la cumbre, mejor dicho, al rellano que hay antes de cruzar el paso de Mahoma que no lo pasaremos esta vez dado que consideramos que lo que hemos hecho es mucho y que la nieve ofrece muy poca seguridad. De todas formas podemos constatar que la gran cruz y la Pilarica todavía están en su sitio dando un aire casi sobrenatural al que ya de por sí es el punto mayor en altura de todo lo que nos rodea. 
Contemplando estas cumbres llenas de nieve, vacías de gente -sólo hay un grupito en el Portillón superior- y rodeados de nubes pienso que es una gran cosa celebrar mi santo en la cumbre más alta del Pirineo con tan agradable compañía y sin atascos ni ruidos ni humos cuando mucha gente todavía está durmiendo y por todo ello deseo tener salud para madrugar y poder subir a estas cumbres imponentes de nuestro amado Pirineo.
La bajada es muy cansada ya que la nieve se hunde y el Sol calienta nuestra espalda. La empezamos a las doce y cuarto y llegamos al coche a las tres. Por el camino encontramos excursionistas por encima del primer lago, empezando a contar por abajo, que estan subiendo. PK había encontrado aquí mismo unas gafas de sol. El agua mana de todos los lados del camino y lo purifica. Una cueva natural y muy estrecha recomienda que por estos lares sólo suba la gente delgada si no quiere dejar la piel. Al llegar al coche nos encontramos gente con esquís y gente que al oir que hay que caminar una hora y cuarto para bañarse en un lago piensan que para bañarse no es necesario cansarse tanto y, por lo tanto, retroceden y es que en realidad no estamos al nivel del mar sino más bien al nivel del hielo -un palmo más o menos-.
Nosotros también giramos el coche pero al menos hemos sudado la camiseta. Todavía tendremos que bajar del coche unas cuantas veces más y se nos estropea la primera. En los Llanos de Senarta percibimos que las monjas también tienen hambre. Como nosotros también la tenemos pero las costillas de cordero del Hostal -el de las buenas notícias- no nos llegan a ninguna parte. Después, entre sangre de turcos y lloros de atenienses nos enteramos que han abierto La Renclusa y que la carretera no está tan mal como decían.
A las siete llega Pep V. y los suyos en un Volkswagen y le desaconsejamos ir al Aneto pero les cae bien la propuesta de ir al Posets. Pep nos aconseja que no pongamos la primera al coche. Por el camino recojemos leña para hacer un fuego de San Juan pero otra cosa es lograr que se encienda por lo que nos será necesario la ayuda de los mayores. El sueño nos afecta a todos y pronto nos vamos a la cama aunque los vecinos cantan con mucha euforia aunque no afinan mucho que digamos.
Hoy el día no empieza con muy buena cara ya que unas nubes en la zona del Hospital le ensucian la cara. PK explica el aumento de la humedad por la variación de la temperatura y el punto de saturación del vapor. La cuestión es que las piernas pesan y no sé si es por el aumento de la humedad por la variación de la temperatura o del camino recorrido ayer. Vamos hasta Eriste y nada más porque el coche no sube más. Menos mal que Pep V. se acuerda de nosotros. De lo que no me acuerdo es del camino y resulta que hacemos un trozo en balde. Lo que me pasa es que no es un camino lo que hemos de coger sino la autopista y por esto resulta que me he confundido.
Entre pitos y flautas resulta que salimos que son las ocho menos cuarto. La carretera continua hasta un salto de agua de obra y entonces se convierte en un sendero que sigue entre avellanos. El valle es estrecho y frondoso y por todos los lados se ve hilillos de agua atolondrados. El de Espigantosa ya no se puede considerar un hilillo sino más bien una maravilla pasada por agua y convertida en un gran juguete por el paisaje que lo envuelve. Más arriba hay otros pero quedan escondidos enmedio del verdor y no se dejan ver bien la cara. Lo que sí se deja ver es algún que otro signo que augura lluvia. En cuanto el valle se ensancha nos muestra el Posets que se yergue tímido detrás de las crestas blancas por la nieve. Vamos cruzando prados y torrentes. En la segunda cabaña que queda al lado del camino hacemos parada y fonda. El embutido y el bacon de Girona se dejan acompañar por el queso y el membrillo junto con algún que otro traguito de vino. Saciados y bien satisfechos reemprendemos la subida a través del bosque y a la izquierda del torrente hasta la cabana del Forcau. En el prado de debajo hay unas mochilas y en la cabana unos fogones junto con otros utensilios. La Forqueta y el Pico de Eriste con sus palas de nieve dan un marco adecuado al paraje.
Los de Barcelona tienen ganas de ver la canal Fonda y aunque el tiempo no es muy seguro tampoco amenaza con un tormentón inminente y, por lo tanto, continuan y yo detrás suyo. Encontramos algunas palas de nieve no muy blanda y en una hora llegamos al lugar que empiezan las fuentes de Llardaneta (a unos 2500 metros). Tenemos delante una cuenca de nieve y en el medio de la canal pasa el río (que no se ve) y al fondo de la misma empieza la esperada canal Fonda. Al fondo, el Tucón Royo tiene una cornisa de armas tomar. Creemos que ya hemos hecho suficiente por hoy y regresamos. Invertimos tres cuartos de hora en llegar de nuevo a la cabana del Forcau y otro cuarto de hora a la de les Riberes habiéndolo calculado tan bien que justo al llegar empieza a llover. Nos ponemos todos dentro y en un cuarto de hora parece que ya ha sido suficiente. Después el bosque parece más limpio y el aire más puro como si ya no lo fuera de por sí. Llegamos a las tiendas a las cinco. La comida es variada y la sobremesa se convierte en una conversación sobre la familia y sus deberes principales. Tenemos una visita muy agradable de tipo vacuno. Después será otra de tipo ovejuno aunque ahora con un poco más de ruido pero siempre en son de paz. Alrededor del fuego celebramos muchas cosas con sopa, pan con tomate, embutido, vino y cava dado que nada hace daño a estas alturas.
Al día siguiente nos vamos a las siete y media y resulta que los gasolineros de Benasque y Castejón de Sos todavía duermen. En la Puebla de Castro cruza la carretera un conejito de lo más hermoso y se levantan los cuervos a cada curva. De Barbastro a Barcelona lo pasamos cantando y así auyentamos el humo y el tránsito. Llegamos a Vidreres que son poco más tarde de las dos. ¡Qué tengamos muchos San Juan como éste!
© Joan Fort i Olivella y traducido al castellano por Miquel J. Pavón i Besalú. Año 2.002.

Hazte consciente de tu poder

Describe los arquetipos que son patrones de la psique humana que se revelan a lo largo del tiempo. Los arquetipos no son una progresión de peor a mejor ya que cada uno de ellos representa un aspecto de nosotros que se manifiesta en respuesta a las circunstancias o que deberíamos desarrollar en las diferentes etapas de nuestra vida.
dot El Huérfano. ¿Alguna vez te has sentido traicionado, abandonado o victimizado? No nos desesperemos ya que tales experiencias son eventos míticos que te llaman a tu misión. En muchos mitos o historias el héroe supera su pasado para levantarse y vivir una vida más rica. El trabajo del Huérfano consiste en encararse a la vida con la cabeza bien alta y dejar de apegarse a la mentalidad de la víctima y a los estados de dependencia. Habrás integrado a tu Huérfano cuando dejes de anhelar la protección y la seguridad y estés dispuesto a dejar que los demás también sean más libres.
dot El Vagabundo. El Vagabundo es fundamental cuando nos sentimos incomprendidos, enajenados o arrojados a una situación desconocida. Representa una llamada hacia otra vida que sea menos limitada y más nuestra. El Vagabundo ve la vida como una aventura, simbolizada por el caballero, el explorador, el vaquero o el hippie pero el impulso hacia las nuevas fronteras es aplicable tanto a la mente y al corazón como al mundo físico.
dot El Guerrero. Es posible percibir la intensa vitalidad y la fuerza de este arquetipo sin por ello convertirnos en un agresor descerebrado. Sin él estaremos debilitados. A veces resulta claro que hemos de tomar una posición firme y en esos casos solo el Guerrero nos puede ayudar. El Guerrero de hoy día compite menos con sus enemigos que consigo mismo ya que desea vapulear las limitaciones personales y alcanzar la excelencia. En lugar de buscar ventajas respecto a los demás el Guerrero busca soluciones mejores y más creativas.
dot El Altruista. En la cultura del Guerrero el éxito lo es todo pero todos necesitamos ser valorados como personas también independientemente de nuestros logros. Si elimináramos de la sociedad a las personas que trabajan a cambio de nada, que derrochan amor y cuidados sin esperar que se lo devuelvan nuestra sociedad sería bien poca cosas. Necesitamos tener un significado más amplio que guíe nuestras acciones de manera que no surjan solamente de un deseo personal de dinero o de poder: este es el valor del Altruista. La cara negativa de este arquetipo está en su sacrificio innecesario. Muchas personas se pasan la vida renunciando a sus ambiciones y a sus deseos para el bien de los demás pero a menudo su sacrificio no recibe premio alguno y se considera como algo descontado.
dot El Inocente. El sentimiento de confianza en el universo que todos tuvimos en la infancia puede recobrarse volviendo a despertar al Inocente. Mientras que el Guerrero aprende que la vida depende totalmente de mí el Inocente vive sobre un cojín de fe y de confianza en la abundancia esencial del universo. El Guerrero cree que la vida es una carrera contra el viento, una competición contra los demás para hacerse con unos recursos limitados mientras que el Inocente cree que la sincronicidad le proveerá de todo lo que necesita.
dot El Mago. El Mago ve la vida de manera parecida al Inocente pero reclama un poder mayor. El Inocente confía en que el universo hará que las cosas ocurran mientras que el Mago será más activo en provocar los cambios. Los Magos están dispuestos a tomar posiciones firmes aunque esto resulte arriesgado o revolucionario. Renuncian a tener un control total sobre sus vidas y al hacerlo adquieren la capacidad de leer el flujo y de moverse con mayor eficacia. Parece que hagan las cosas por arte de magia. En sus viajes personales se dejan transformar y la recompensa por ello es el poder.
Carol S. PEARSON en “El héroe interior”.

 

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2017 - Miquel Pavón