Pic de Verdaguer (3159 m)

dot Situación: El Pic Verdaguer es un tresmil del Pirineo que está en el macizo de la Pica d’Estats. Es una cumbre fronteriza que está entre España y Francia.
dot Aproximación: Si queremos acceder por el norte, el lado francés, es por la carretera que va de Tarascó d’Arieja, pasando por Auzat, Vic-de-Sòs y que acaba en l’Artiga. Los itinerarios del lado sur, el catalán, se hacen remontando la Vall Ferrera desde Arreu o el valle de Broate desde Tabascan.
dot Ruta normal:
Arista este. F (I). Lo normal es ir a esta cumbre desde la Pica d’Estats porque está muy cerca. Hay un cuarto de hora por un terreno fácil.
dot Otras rutas:
Arista oeste. AD (III). Desde el coll de Sotllo (2894 m) se ve a la derecha una canal rocosa que sube oblícuamente y de forma muy directa. Luego llega a la aérea cresta en su tramo final.
dot GPS (WGS84): 31T 368629 4725197

Torre de Costerillou (3049 m)

dot Situación: Es un tresmil secundario de los Pirineos que está en el macizo del Balaïtous en la frontera de España con Francia. Se considera el tresmil del Pirineo con la vía normal más difícil.
Aproximación: El acceso por el sur es desde la población oscense de Sallent de Gállego que está en el valle de Tena y desde el norte desde Arrens-Marsous que está en el val d’Azun.
 Ruta normal:
Arista de Costerillou. D (IV+). Son unas 4 horas para unos 800 metros de desnivel. Es una escalada en roca.
El acceso a la arista se hace por el mismo corredor oblícuo que se usa para acceder a la aguja d’Ussel. Es bastante reconocible porque tiene un color más claro y asciende la pared de derecha a izquierda. En el inicio de la arista hay que abandonar el filo en varias ocasiones yendo por la vertiente norte del glaciar de Les Néous. A medida que nos acerquemos a la Torre los franqueos serán más por la vertiente sur de Latour. Antes de llegar a la base de la Torre hay que superar una placa y luego por un pequeño corredor que nos situará en el mismo filo de la arista. A partir de aquí hay que superar el paso más complicado (IV+/V) que está pitonado y luego un diedro final hasta la cumbre. La continuación hacia el Balaïtous es con rápel.
Refugios: refugio de Respumoso (2220 m), refuge Ledormeur (1250 m) y refuge de Larribet (2072 m).
 

¿Qué es un alud?

Un alud es el desprendimiento de una masa de nieve con unas dimensiones y recorrido variables que se pone en movimiento bajo la acción de la gravedad.
La formación de un alud depende de la naturaleza y perfil del terreno, la calidad de la nieve y la temperatura.
– Las superficies lisas, césped, losas o rocas pulidas son superficies propicias a los aludes por su carácter resbaladizo.
– Las pendientes convexas son más peligrosas que las pendientes cóncavas terminadas en llano. Asímismo, la inclinación permite la sustentación de una masa de nieve en función de su cohesión. Cuanto más vertical sea la ladera de la montaña más dura deberá ser la nieve.
– Las nieves más frescas y las nieves no adherentes son las más inestables.
– Cuando la temperatura se eleva la nieve se humedece y se hace más pesada lo que aumenta su inestabilidad. Por el contrario, el frío la estabiliza al entrecruzarse los cristales de hielo.
Las causas de desencadenamiento de un alud hay que buscarlas en la ruptura del equilibrio, mecánico o térmico (deshielo), entre las fuerzas que favorecen el movimiento como es el peso de la nieve y las que se le oponen como son la cohesión interna de la nieve, las fuerzas de rozamiento, las fuerzas de anclaje, etc. Las causas y situaciones en las que se rompe el equilibrio son muy variables y por tanto se pueden dar muchos tipos de alud.
Atendiendo a la calidad de la nieve que se podría definir por su temperatura, densidad y cohesión entre los granos se puede establecer una clasificación de los diferentes tipos de aludes.
El alud de nieve en polvo se produce durante o poco después de intensas nevadas con temperaturas inferiores a los -5 grados centígrados. Se dan en invierno y en pendientes muy pronunciadas. Son aludes que se generan cuando los copos de nieve se rompen y pierden cohesión, generalmente, por un fuerte viento y muy violento, el desplazamiento de aire de otro alud, una caída de una cornisa, unos bloques de piedras o un montañero. Se producen, por tanto, en el momento en que se ve caer la nieve de las ramas de los árboles y de los tendidos eléctricos. La nieve es seca, ligera y tiene una gran movilidad. Un violentísimo soplo lo precede. Son aludes muy rápidos y peligrosos por su gran poder destructivo incluso en la vertiente opuesta. Vuela en torbellinos.
El alud de nieve fresca húmeda es el típico alud de primavera aunque puede producirse durante el invierno siempre que la temperatura sea alta. Alud típico de los períodos de elevación de la temperatura al ser muy sensible a los efectos térmicos. Se origina en vertientes sobre todo las que están orientadas hacia el sur. La nieve al ser húmeda y pesada tiene un desplazamiento relativamente lento con un efecto aplastante a causa de su peso. Baja rodando y produce un desplazamiento de aire bastante potente. Al detenerse se endurece instantáneamente.
El alud de nieve mojada es sobre todo un alud de primavera que puede producirse durante el invierno en caso de lluvia. El Sol, el foehn, la lluvia y las contracciones de las heladas lo desencadenan. Es bastante previsible. Suele producirse siempre en el mismo lugar. Desciende con lentitud pero lo arrasa todo. Hay que evitar los couloirs pues es la ruta que suele elegir.
La nieve que forma el alud de placa tiene suficiente cohesión para romperse en grandes bloques. Se producen en vertientes abiertas y sobre todo en zonas con una forma convexa. Es un alud peligrosísimo por su carácter imprevisto. La placa está formada por nieve apretada superficialmente y que no se ha adherido a la capa inferior separándolas una capa de aire. Son sonoras y suenan a hueco si se golpean pues forman como una bóveda. Las más peligrosas son en invierno. Descienden deslizándose y por una rotura de su equilibrio por una causa mecánica. El viento es el responsable de la existencia de muchas de las sobreacumulaciones de nieve que pueden romperse dando lugar a un alud de placa de viento.
El alud de cornisa se produce principalmente en invierno y en primavera. En verano las cornisas son más estables aunque su equilibrio siempre es precario.
El alud de séracs se deben al simple desplazamiento natural de los glaciares y se producen a cualquier hora. Sólo cabe cruzar las zonas más expuestas con la mayor velocidad que nos sea posible.