Blog de Miquel J. Pavón Besalú

Desvaríos escritos en cualquier hora intempestiva de la noche

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Allalinhorn (4027 m)

dot Situación: El grupo de los tres picos del Allalinhorn están en la cabecera del Saastal y forman una unión entre la cadena del Mischabel y el enorme macizo del Monte Rosa. Está en los Alpes Peninos de Suiza.
dot Aproximación: Desde el Metro-Alpin que se sube en funicular desde Saas Fee, es el restaurante giratorio más alto de Europa, la cumbre está a tan solo 570 metros de desnivel por encima. En los dias buenos suben un gran montón de alpinistas en unas dos horas siempre y cuando esten bien aclimatados. Para otras rutas se puede ir al refugio Britannia, al que se llega desde la estación inferior del funicular Felskinn, o la otra posibilidad es ir desde Täsch al refugio Täsch pero esta ya es entrando por el valle del Mattertal.
dot Puntos de partida:
Täsch (1449 m). Está situado en el Mattertal al final de la carretera a unos 3 Km de Visp. Hay un gran aparcamiento de peaje. Estación en el ferrocarril de Zermatt. Con hoteles, posadas, pensiones y un camping a mitad de camino entre Täsh y Randa.
Saas Fee (1792 m). Está situado en uno de los valles laterales de Saastal a unos 25 Km de Visp y a 18 Km de Stalden que es la estación de tren más cercana. A unos 4 Km por encima de Saas Grund. Tiene servicio de autobús. Tiene un gran aparcamiento a la salida del pueblo. Con hoteles, posadas y pensiones.
Metro-Alpin (3456 m). Situado en Mittel-Allalin al noroeste del Allalinhorn. Es la estación superior del funicular que extiende los remontes de esquí desde Saas Fee a Felskinn.
dot Foto: Vista de la cara noreste del Allalinhorn y al pie se pueden apreciar las instalaciones de Metro-Alpin.
dot Ruta normal:
Arista Noroeste. F. Hasta unos 40 grados de inclinación. Son unas 2 horas y unos 570 metros de desnivel desde el Metro-Alpin. Se trata de una travesía glaciar. Es un paisaje grandioso.
Primero se va hasta el collado llamado Feejoch al que se llega en algo más de una hora. Luego la ruta va por la arista hasta la cumbre que nos será necesaria otra hora más. La bajada se hace en algo más de una hora. Suele ser necesario el uso de crampones. Hay una única zona realmente peligrosa que es la grieta diagonal que hay antes de llegar al Feejoch donde las huellas suelen evitar este obstáculo realizando un arco.
dot Otras rutas:
Arista Suroeste. F+ (II). Son unas 2 horas y unos 470 metros de desnivel desde el Allalin Pass. Se trata de una escalada mixta.
Arista Este (Hohlaubgrat). PD (zonas de II). Hasta 40 grados de inclinación. Son unas 5 horas y unos 1050 metros de desnivel desde el refugio Britannia. Es principalmente nieve con una barrera de roca de unos 30 metros.
Arista Noreste. AD+. Hasta 50 grados de inclinación. Son unas 3 horas y 580 metros de desnivel desde Metro-Alpin. Es una escalada en hielo y nieve.
Cara Noreste. ED (V). Hielo hasta unos 65 grados de inclinación y en algunas zonas incluso vertical. Son unas 8 horas y unos 570 metros de desnivel desde el inicio de la pared. Es una escalada en hielo difícil.
Cara Sur. AD+ (IV). Son unas 4 horas y unos 600 metros de desnivel desde el pie de la pared. Es una escalada mixta.
dot Refugios: Metro-Alpin (3456 m), refugio Britannia (3029 m) y refugio Täsch (2701 m).
dot GPS (WGS84): 32T 414509 5099764.
dot Mapas: Randa (núm. 1328) y Zermatt (núm. 1348), Suisstopo a escala 1/25000. Monte Rosa, Alagna Valsesia, Macugnana, Gressoney (núm. 109), Instituto geográfico italiano a escala 1/25000.


Lauteraarhorn (4042 m)

dot Situación: Es la segunda montaña más alta del grupo Schreckhorm de los Alpes Berneses (Suiza) y no provoca mucha atención de los alpinistas.
dot Aproximación: Lo normal es acceder desde el Hospicio Grimsel y luego ir al vivac Aar.
dot Punto de partida: Hospicio Grimsel (1980 m). Es un hotel que está situado junto al embalse y está abierto sólo en verano. Situado a unos 60 Km de Interlaken. Se puede acceder en autobús desde Meiringen y Oberwald.
dot Foto: En primer lugar la cumbre del Schreckhorn y detrás la del Lauteraarhorn y al fondo el glaciar Strahlegg.
dot Ruta normal: Corredor de la cara Sur / Arista Sureste. AD+ (tramos de II en la arista). Hasta unos 35 grados de inclinación en la arista. Hay unas 6 horas desde el vivac Aar. Unos 1350 metros de desnivel. Es una escalada glaciar. El riesgo de caída de rocas en esta ruta es alto incluso en las primeras horas de la mañana.
dot Otras rutas:
Arista Suroeste. D+ (IV un largo). Unas 5 horas desde Straglegg Pass. Hay una travesía delicada en la formación rocosa de la cumbre. Escalada mixta.
Arista Noroeste (Lauteraargrat). D (IV). Unas 5 horas desde Schrecksattel. Hay aproximadamente un kilómetro de longitud y unos 130 metros de desnivel.
dot Refugios: vivac Aar (2731 m) y Lauteraar Schreckhorn (2392 m).
dot GPS (WGS84): 32T 433176 5157380.
dot Mapas: Grindelwald (núm. 1229) y Finsteraarhorn (núm. 1249). Suisstopo escala 1/25000.

Alpinistas versus drogadictos

¿Es posible que realmente exista una estrecha relación entre el estado en que uno se encuentra en el límite de la zona de la muerte y la embriaguez producida por las drogas? Hay científicos, como por ejemplo el profesor Solomon Snyder de la universidad John-Hopkins de Baltimore, USA, que afirman que el sistema nervioso de las personas expuestas a situaciones límite produce unas sustancias similares a la morfina que amortiguan el dolor y provocan alucinaciones y sentimientos de felicidad.
Estos opiáceos que produce nuestro cerebro para sí mismo también provocarían la adicción. ¿Es por tanto el alpinismo una suerte de adicción a causa de que su práctica hace sintetizar a las personas unas sustancias equiparables a las drogas? ¿Serían impensables estas “subidas” naturales sin los opiáceos que produce el cuerpo? No lo sé. Sólo sé por propia experiencia que los que buscan el peligro vuelven a escalar montañas una y otra vez como si se encontraran en un estado de adicción física, y que muchos necesitan emprender recorridos aún más difíciles – unas dosis mayores por lo tanto.
Ya que los adictos a las drogas pueden tener realmente experiencias similares a las de los escaladores a gran altitud – salir fuera del propio yo, ruidos parecidos a la música, ausencia de cualquier temor – la anterior teoría queda reforzada. Pero también la falta de oxígeno y el exceso de dióxido de carbono pueden producir apariciones visionarias de ese tipo.
Todas esas explicaciones ya se trate de algo “manufacturado” por la Naturaleza – incremento en la producción de hormonas como reacción ante una situación límite, síntesis de opiáceos en el propio cuerpo para amortiguar el dolor o para incrementar el placer – o únicamente de “alucinaciones”, desde mi punto de vista no son suficientes para equiparar el “high natural” con el artificial. Creo que entre estos dos tipos de experiencias existen diferencias fundamentales. No se trata sólo de que el “high natural” no requiera el empleo de sustancias destructivas, sino que éste produce siempre un efecto liberador que amplía la consciencia. Por el contrario, en el caso de la embriaguez inducida por medio de drogas, se busca un asalto inmediato al subconsciente, y el despertar, si es que éste llega a producirse, resulta mucho más deprimente y la alineación es más fuerte que antes. Estos dos “highs” conducen ciertamente a otros estadios de consciencia, y en este sentido la experiencia de la zona de la muerte es, al igual que la iluminación por medio de las drogas, una puerta abierta a otras realidades. A los adictos a las drogas no se les puede apartar de ello agitando ante sus ojos el peligro de muerte que les amenaza. ¿Puede decirse lo mismo de los alpinistas?
Reinhold MESSNER en “La zona de la muerte”.

El alpinismo visto como una adicción

Anhelo -codicia- ansia existencial.
Pienso que el juvenil deseo deportivo de llenar una lista de rutas con itinerarios famosos que “hay que hacer” va palideciendo con el paso de los años. Esta especie de codicia hace estragos en muchos clubes alpinos y resulta típica de nuestro modo de pensar occidental orientado hacia el rendimiento y la competitividad.
En el polo opuesto se encuentra el anhelo existencial, el deseo de vivir intensamente. Este incremento del tono vital es la base de la eufórica felicidad de la que tantos alpinistas hablan una y otra vez. El deseo resultante de vivir una y otra vez este estado puede culminar  en una “atracción de las alturas” y frecuentemente en una necesidad de permanecer arriba en ese estado de liberación y felicidad similar al nirvana.
Reinhold MESSNER en “La zona de la muerte”.
 
Leyendo ahora a Messner veo que llega a la misma conclusión que llegué yo de joven. Era socio del CEC y quería formar parte del grupo de escalada del CADE porque en él había un ambiente con el que me sentía identificado por la juventud de sus miembros y su manera de pensar. Cuando hice mi petición mi sorpresa fue que fui rechazado porque tenía que justificar haber hecho una lista incomprensible de heroicidades alpinas. Me duró poco las ganas de cumplirlas. Y, lo curioso del caso es que en el momento que cumplí lo que me habían requerido sobradamente se me habían quitado las ganas y, evidentemente, renuncié voluntariamente volver a formular mi petición. Por algo será ….

Comportamiento simiesco y espíritu rocambolesco

Hay muchos informes, cursilerías y tópicos en la literatura alpina que trata el tema de las experiencias de caídas o de impresiones personales. Y continua Reinhold Messner ….
“Contiene toda una serie de clichés sobre el alpinismo extendidos desde hace ya más de un siglo, mucho fulgor de la aurora, mucho ser felices, pero muy pocas impresiones personales o espirituales.
Creo que hay muchos alpinistas atrapados por esta suerte de cursilería alpina. De puras ansias de conquista. ‘¡He de llegar a la cumbre!’, no son capaces de encontrarse a sí mismos, o bien por una vergüenza mal entendida, ‘eso no se cuenta’, lo silencian todo respecto a su mundo interior.
Si antiguamente la gran desconocida era la montaña, hoy lo es para mí el ser humano con sus miedos, sus sueños y sus diferentes niveles de consciencia.
La diferencia entre lograr el objetivo y quedarse en el camino se describe muchas veces con palabras como ‘valor temerario’, ‘amor a las montañas’, ‘miedo’ o ‘la suerte de la cumbre’. Cuando alguien ha alcanzado una nueva actitud ante el hecho de morir, a partir de ese momento escalará las paredes despreciando a la muerte y el camiante solitario que quiere ‘ver el semblante de la muerte’, cuelga de un desplome sólo con los brazos, las piernas en el aire.
No es de extrañar que muchos de los que están al margen de todo esto nos vean como a unos seres con ‘comportamientos simiescos’ (Spiegel sobre los alpinistas) y meneen dubitativamente la cabeza ante el alpinismo. ¡Cuándo renunciarán las personas a conquistar la Naturaleza (las montañas), a sojuzgarla, a forzarla, ….. a violarla y a destruirla con ello!”
Reinhold MESSNER en “La zona de la muerte

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2017 - Miquel Pavón