Blog de Miquel J. Pavón Besalú

Desvaríos escritos en cualquier hora intempestiva de la noche

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Una experiencia extracorpórea a 8000 metros

Es cierto que ahora me falta un saco de dormir para protegerme adecuadamente del frío y una cuerda para precaverme ante una caída, pero a pesar de ello, pensar en la noche que tengo por delante no despierta en mi ningún temor. Me encuentro en un estado de una rara placidez. Todo resulta tan evidente …. Tiene que ser así, es algo que va con ello. Casi me siento indiferente ante esta noche a 8000 metros de altura. Más arriba naturalmente hubiera tenido unas posibilidades mucho mejores, incluso hubiera podido tumbarme, pero ahora ya estoy aquí. 
(…)
Súbitamente me despierto y alzo la cabeza. ¿Qué pasa? ¿Dónde estoy? Constato asustado que me encuentro en una abrupta pared de roca del Nanga Parbat, sin protección, con un enorme vacío por debajo de mí, un abismo negro. Pero a continuación ya no tengo ningún tipo de dificultades para respirar, ya no me parece encontrarme a una altitud de 8000 metros. Intento mantenerme despierto con todas mis energías, pero el sueño se empeña en vencerme una y otra vez. Doy nuevas cabezadas continuamente y es un verdadero milagro que no pierda el equilibrio ….
Todavía hay estrellas en el cielo. ¿Es que nunca se va a hacer de día?
Miro añorante, casi con la mirada fija, en dirección a la franja detrás de la que ha de aparecer el Sol. Finalmente palidece también la última estrella. – ¡Se hace de día! Me recuesto contra la roca, la mano derecha todavía se sujeta a la presa, la izquierda aferra los bastones de esquí. Tengo los pies como si fueran tarugos de madera, las botas heladas, las suelas de goma llenas de escarcha. Me alcanzan los primeros rayos de Sol. ¡Cuánto bien me hacen! Acaban con mi estupor. Comienzo a escalar de nuevo y regreso a la fisura. ¡Pero ahora hay que prestar mucha atención! Es el doble de peligroso, todo está espantosamente resbaladizo. Desciendo un poco más por el interminable corredor; todavía con un solo crampón, el otro se encuentra en el bolsillo frontal de mi anorak.
(…)
En estas horas de enorme tensión me embarga una sensación única. ¡Ya no estoy solo! Ahí hay un compañero que me guarda, me vigila, me asegura. Yo sé que esto es una tontería, pero la sensación permanece …. Una escarpada pared interrumpe el corredor. La roca es muy quebradiza y se astilla con facilidad. Tengo que quitarme los guantes, los guardo en los bolsillos de los pantalones e intento alcanzar el corredor. Pero todo se parte y me parece demasiado arriesgado. ¡Un resbalón, una pequeña caída, serían mi fin! Y seguro que arrastraría al compañero, al amigo – que en realidad no está allí ….. tengo que destrepar cuidadosamente cada metro.
¡En casa, en nuestras montañas, simplemente saltaría al interior de la canal! Vuelvo a subir y al querer ponerme los guantes de nuevo, descubro que ya no están. Le pregunto asustado a mi misterioso acompañante: “¿Has visto mis guantes?”.
Oigo la respuesta claramente: “Pero si los has perdido ….” Me doy la vuelta – pero no veo a nadie. ¿Me habré vuelto loco ya?
¿Es un espectro el que está jugando conmigo? Pero yo había oído claramente la voz y esta me resultaba conocida. ¿A cuál de mis amigos pertenecerá? No lo sé.
Sólo sé que la conozco …. Busco los guantes pero no los encuentro por ninguna parte. Tienen que estar por aquí por algún sitio. ¿O es que se me han caído arriba en la pared? Registro mis bolsillos una vez más  mientras recuerdo asustado la tragedia del Annapurna, – pero ya he descubierto mis guantes de reserva. Parece que he salvado de nuevo la situación.
Sigo descendiendo, vuelvo a introducirme en el corredor de nieve, lo atravieso y salgo hacia las rocas. A la derecha, casi a la misma altura, aparece el collado de Bazhin. Pero yo tengo que seguir descendiendo hasta el final de las rocas, y mi compañero, que tan conocido me resulta a pesar de que no lo veo nunca, me acompaña durante toda la travesía. Esta sensación es más intensa especialmente en los pasajes más difíciles. Me tranquiliza, me arrulla. Seguro que si me resbalo o me caigo, el otro me sujetará con la cuerda. Pero no hay ninguna cuerda. No hay ningún “otro”. Al instante siguiente me doy de nuevo perfecta cuenta de que estoy solo, y también se que aquí no puedo permitirme ni el menor descuido …..
(…)
Riño a mi acompañante por haberme pasado aquellos hierros tan malos. ¡Sigo notando que viene siempre detrás de mí!.
(…)
Mis pensamientos se extinguen repentinamente. ¡Qué placentero resulta! Abro los ojos y miro alrededor. ¿Acaso me he dormido? Echo un vistazo al reloj y veo que ya ha pasado una hora. ¿Dónde estoy en realidad? ¡Veo huellas por todas partes, y hombres de piedra! ¿Estaré en una excursión con esquíes? La consciencia regresa paulatinamente: ¡Estoy solo en el Nanga Parbat aproximadamente a unos 8000 metros de altitud! Las huellas son únicamente obra del viento y los hombres de piedra son torres de roca. Oigo voces allí enfrente, entre las rocas situadas debajo de la cumbre. ¿Me estará llamando alguien? ¿O es solo el viento? ¿Es posible que mis amigos estén esperándome allí arriba?
(…)
Ahora veo puntos. ¿Será una ilusión? No, tienen que ser mis amigos. Quiero gritar, aullar, pero no consigo emitir ningún sonido. Los otros se acercan. ¿Debo esperarlos? La distancia es demasiado grande – salgo a su encuentro. Paso a paso, mecánicamente, cansado y a trompicones. Cuando miro de nuevo hacia la ondulada superficie de nieve los puntos han desaparecido. La decepción es infinita ….. Pero ….. Ya están los puntos otra vez ahí ….. ¡No el nevero vuelve a estar vacío! ¿Me estarán gastando una broma? Estoy aquí solo en esta ocasión casi infinita, en este desierto de hielo sin esperanzas.
(…)
“¡Hermann, Hermann!” ¡Incluso oigo a gente conversando! Pero no veo a nadie. ¿Será que mis sentidos me engañan? ¿Alucinaciones? ¿Es esto el comienzo del fin – el propio fin? ¿Dónde estará la mochila? No puedo encontrarla.
(…)
Yo ya no soy yo, sólo soy una sombra, una sombra detrás de otra sombra.
Extracto del relato del descenso del Nanga Parbat en solitario.
Hermann BUHL

Mont Pelvoux

El Mont Pelvoux es un pequeño macizo que tiene su cumbre más alta en el Ailefroide (3.953 m). La vista de este macizo de los Écrins nos acompañará durante la subida al refuge du Glacier Blanc desde el Pre de la Madame Carle. Seguro que conseguirá en más de una ocasión cautivar nuestros sentidos …

Mont Pelvoux
Mont Pelvoux
Mont Pelvoux

Sensaciones en una caída mortal

La gran mayoría de los accidentados – aproximadamente el 95% – manifiestan, independientemente de su grado de formación, las mismas impresiones, percibidas sólo de una forma ligeramente diferente. La muerte producida por un accidente súbito origina en casi todos el mismo estado espiritual, completamente diferente al que se produce ante una causa de muerte menos repentina.
Este estado puede caracterizarse brevemente de la siguiente manera:
No se siente ningún dolor, tampoco un miedo paralizante, tal y como puede aparecer en el caso de un peligro menor (incendios, etc). Ningún miedo, ni el menor rastro de desesperación, ningún sufrimiento, más bien una seriedad reposada, una profunda resignación, una controlada seguridad y agudeza espiritual. La actividad intelectual es enorme, multiplicándose por cien la intensidad y velocidad del proceso. Las circunstancias tales como la eventualidad de una escapatoria se contemplan con absoluta objetividad, de ningún modo se cae en la confusión. el tiempo parece dilatarse. Se actúa con una velocidad fulgurante y se toman las decisiones correctas. En muchos casos, a continuación se produce una visión súbita del propio pasado en su totalidad. Por último, el que sufre una caída escucha con frecuencia una música agradable para caer a continuación en un cielo azul tachonado de nubecillas rosas. Entonces se extingue la consciencia sin dolor – habitualmente en el momento del impacto, el cual puede oirse, pero nunca ocasionar dolor. Probablemente el oído sea el último de los sentidos en desaparecer.
Albert HEIM en “Notas sobre la muerte por caída mortal” (1892). 

Escocia: muchas ovejas y un monstruo

ESTA CRÓNICA RELATA CÓMO NUESTROS INTRÉPIDOS VIAJEROS SE SALVARON DE UN FEROZ ATAQUE DEL MONSTRUO DEL LAGO NESS.
Martes, 18 de agosto del 2009.
Salimos de Girona a mediodía. Después de comer en el restaurante de mi amigo de Vilajuiga “El Cau” pasamos un momento por el terreno a recoger los últimos bártulos y llegamos a La Jonquera a eso de las cuatro. Es un día de mucho calor. Hacemos camino por Francia hasta las diez de la noche. Dormimos en el área de servicio de la autopista de Chalon-sur-Seoane un lugar que ya nos era conocido del anterior viaje al Nordkapp.
Miércoles, 19 de agosto del 2009.
Ya no hace tanto calor. Acabamos de hacer la ruta hasta Calais y podemos embarcar rumbo a Dover. Encontramos un camping bastante cerca. El camping Holiday Park situado en Hawthorn Farm – Martin Mill. Da mucha impresión y miedo conducir por la izquierda y realmente hace que se tengan que usar los cinco sentidos. 
Jueves, 20 de agosto del 2009. London.
Visitamos por la mañana la ciudad hasta la hora de comer todo lo que es la zona del Big Ben y el parlamento. Comemos en un restaurante italiano que lo lleva un chico muy simpático. Por la tarde nos dirigimos hacia Windsor y tenemos realmente problemas para encontrar la autopista correcta de salida de la ciudad. Encontrarnos un camping también se nos hace muy difícil porque las señalizaciones son realmente malas. Acabamos en un camping situado en Eversley.
Viernes, 21 de agosto del 2009. Lego Park (Ascot – Windsor).
Es parque de atracciones  está bien aunque no tiene muchos espectáculos sólo tiene atracciones. Va lloviendo con intermitencias pero allí sólo paran un rato cuando el chaparrón es muy fuerte. Como hace Sol de vez en cuando nos permite ir subiendo a los sitios sin problemas aunque no te libras de hacer muchas colas.
La zona de Windsor es de alto copete y al cabo de los años todavía mi hijo se acuerda de los cochazos que se ven en esa zona no vistos en ningún otro sitio del mundo.
Volvemos a dormir otra vez al mismo camping situado en Eversley.
Sábado, 22 de agosto del 2004. Stonehenge.
Hoy día se ha convertido este lugar en un sitio de culto multitudinario. Va una gran cantidad de personas de todos los lugares del mundo. Dan un telefonillo que te va explicando lo que les parece y hay que dar la vuelta por un único camino. Tenemos un día tapado de nubes y la lluvia nos hace correr a la hora de comer, muy a mi pesar, porque acabo de estrenar una “picnic rak” acabada de comprar. Sólo me faltará comprar un “picnic basket” y ya tendré el equipo completo para hacer comidas campestres bucólicas y románticas. Claro que también me faltará lo básico que es la buena compañía femenina ….. ;-(
Por la tarde ya nos encaminamos hacia el norte a tierras escocesas bajo una intensa lluvia que nos hace desistir el parar a ver la muralla de Adriano y dejar la visita para el regreso. Encontramos un buen camping cerca de Windermere.
Domingo, 23 de agosto del 2009.
La lluvia nos hace posponer cualquier visita por lo que vamos haciendo ruta hacia el norte todo el día. Antes de llegar a Fort William encontramos un camping que está bastante bien para hacer una noche. Ya es por la noche cuando para la lluvia un poco pero no nos acaba de abandonar.
Lunes, 24 de agosto del 2009. Loch Ness – Lago Ness.
Aprovechamos bien el Sol bien bonito de la mañana para dar una vuelta en barca por el lago Ness. Aunque se oye un par de veces la sirena del barco avisando la cercanía del monstruo no lo acabamos de ver. Será a la hora de comer que tenemos un susto mayúsculo. La pericia de nuestros expedicionarios permite que podamos hacer incluso un video. Por la tarde pasamos, gracias a un puente, a la isla de Skye y acabamos en un camping muy sencillo en Uig.

Impresionante video en el que se ve cómo nos ataca el famoso monstruo del lago Ness.
Martes, 25 de agosto del 2009. Isla de Skye.
La lluvia no nos deja en todo el día. Damos la vuelta a toda la isla de Skye y hacemos carretera en dirección a Inverness. Vamos a dormir a un camping situado a las afueras de Edimburgo. Cansados de la humedad y de poder hacer pocas visitas por la constante lluvia que nos desvarata todos los planes decidimos empezar el regreso.
Miércoles, 26 de agosto del 2009. Edimburgo.
Sale el día lloviendo y nos tenemos que conformar ver la ciudad desde el coche así que la cruzamos por el centro aún y estar todo en obras. Hacemos toda la jornada con lluvia y llegamos a Calais a medianoche. Cruzamos el canal de la Mancha de madrugada y dormimos en la primera área de servicio de Francia a unos 60 kilómetros.
Jueves, 27 de agosto del 2009.
Tardamos todo el día para cruzar las tierras francesas. Lo que si nos alivia es que por fin nos deja en paz la lluvia. Hemos quedado un poco hartitos la verdad. El regreso, hecho sin correr mucho, hace que llegemos a medianoche a la ciudad de Girona.

Después del panching hacemos rafting (primera parte)

7 de agosto del 2006.
Ha sido un año muy duro en muchos sentidos. Ya me hacía falta algo de descanso. Y para colmo este mes de julio ha sido el más caluroso de los últimos 30 años como mínimo. Así que el deseo de ir a pasar unos días de vacaciones a Laspaúles este año era muy grande. Siempre me ha ido bien para descansar, leer, pensar y aburrirme. Normalmente cada año cuando llego necesito un par de días hasta que me recupero y empiezo a hacer actividades. Este año he necesitado casi una semana. La verdad es que me ha ido muy bien. Pero una vez terminado el panching pronto llegan las ganas de hacer algo.
Una de las baterías de la furgoneta no acaba de funcionar muy bien. Durante el invierno al estar aparcada en un parking subterráneo se ha descargado totalmente muy amenudo y ahora le cuesta cargarse bien. Tanto es así que decido ir al servicio técnico de la Volkswagen para que le den un vistazo. Llamo al teléfono de información de la compañía y me dicen que los más cercanos los tengo o en Andorra o en Barbastro. Como el que tengo más cerca es el de Barbastro a primera hora nos encaminamos hacia allí.
En Barbastro nos dicen que no están homologados por la compañía para revisar los modelos California y Tuareg de una forma muy amable. Con la misma amabilidad nos despachan al servicio técnico vecino que está en Monzón para que allí nos cambien la batería por otra puesto que según me informan está en garantía. En Monzón la amabilidad ya brilla por su ausencia. Nos dicen que trabajan mucho. A mí eso me importa bastante poco la verdad. Y nos mandan literalmente a tomar viento fresco. Ni nos quieren dar hora, ni nos quieren mirar lo que pasa, ni nos ofrecen más solución que nos regresemos a casa. Mi hijo no lo entiende. Pero le explico que como ellos no tienen nada que ganar con nuestra reparación pues que ni se molestan en atendernos. Y es que eso es dar servicio al cliente y lo demás son tonterías ……
Así que nos regresamos igual como hemos llegado esperando que la batería se arregle sola por arte y misterio de la ciencia ….. Y así será …… Supongo que al cabo de una semana enchufada a la corriente del cámping y recibiendo la energía solar de la placa que le puse se arrgló. No tengo ni idea pero parece que ya funciona bien. De regreso paramos en Campo justo delante de la oficina de la empresa de rafting Éseraventura. Pido información y nos animamos a realizar el descenso. Nos dan hora para las 4:30 de la tarde así que aprovecharemos para comer algo antes. Cuando ya es la hora nos informan que los graciosos gestores del pantano han incumplido los horarios y han dejado el río sin agua. No vale la pena bajar hoy así que lo aplazamos para el día siguiente a las 3:00 de la tarde.
8 de agosto del 2006.
Es el día D a la hora H. Tenemos 32 euros por persona menos en el bolsillo. Hemos contratado un recorrido que se considera familiar apto para personas mayores de 10 años como mínimo. La bajada es por el río Ésera desde el pueblo de Campo y aguas abajo unos 7 kilómetros. Tiene prevista una duración de algo más de una hora. El nivel de dificultad se considera de II y III grado. El nombre con el que se le denomina este tramo es “Silla”. Hay la opción de alargar el descenso unos 5 kilómetros más pero el tramo ya tiene una dificultad de III y IV grado y ya no se permite el descenso a los menores de 14 años como mínimo. A este tramo se le conoce con el nombre de “Pirámides”. Nosotros no lo haremos porque mi hijo tiene justo los 10 años. Ya regresaremos dentro de unos años para hacer las Pirámides …. pues …..
rafting por el río Ésera
Bajando el material …… con su permiso ¡¡¡¡¡claro!!!!!! …….
rafting por el río Ésera
Encasquetándome …….
rafting por el río Ésera
Encasquetándose ……..
rafting por el río Ésera
Morituri vos salutan …. más o menos claro ….. y sería en castellano algo parecido a que los muertos nunca saludan ……
rafting por el río Ésera
Primera explicación …. las barcas de rafting no tienen ruedas ¡!!!!!!!!
rafting por el río Ésera
Explicación bien entendida …….
rafting por el río Ésera
Segunda explicación: cómo se saludan a los dioses del río …..
rafting por el río Ésera
Tercera explicación: cómo se rema cuando llegan los enemigos ……
rafting por el río Ésera
Cuarta explicación: cómo se saca al pringao que cae al agua ……
rafting por el río Ésera
Y quinta explicación: cómo atar a una chica guapa …..
rafting por el río Ésera
Y ….. Una primera cascadita para ir abriendo boca …….
rafting por el río Ésera
Barco vikingo al ataque …..
rafting por el río Ésera
El naufragio de los vikingos ……
rafting por el río Ésera
El poder indestructible de los vikingos …..
rafting por el río Ésera
Vikingos de cachondeo …….
rafting por el río Ésera
Con tanto cachondeo vikingo se pierden los remos ……
rafting por el río Ésera
Y el problema es recuperarlos ……
rafting por el río Ésera
Claro que …… al igual que pasa en las películas …… al final todo acaba bien ……
rafting por el río Ésera
La alegría es generalizada ……
rafting por el río Ésera
Cualquier obstáculo es superado por nuestros valientes vikingos …..
rafting por el río Ésera
No hay quien los detenga ……
rafting por el río Ésera
Son los señores más poderosos del río ……
rafting por el río Ésera
Hasta que pasa lo que tenía que pasar …….
rafting por el río Ésera
Que vuelca la embarcación ……
rafting por el río Ésera
Y es que no se puede ir hacia atrás …..
rafting por el río Ésera
Y luego hacia adelante …… si no quieres acabar volcado ……
rafting por el río Ésera
Después de un esfuerzo final …..
rafting por el río Ésera
Y por poca ventaja sobre sus competidores ……
rafting por el río Ésera
Ganan la carrera nuestros invencibles vikingos …….
rafting por el río Ésera
¿Pasandoooooo noooooooooo?
Y colorín colorado esta crónica se ha acabado ……
Aunque si os habeis quedado con más ganas …. siempre podeis ver la segunda parte y la tercera parte !!!!
© Miquel J. Pavón i Besalú. Año 2.006.

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