Blog de Miquel J. Pavón Besalú

Desvaríos escritos en cualquier hora intempestiva de la noche

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Grande Rocheuse (4102 m)

dot Situación: La Grande Rocheuse es un cuatromil de los Alpes franceses que está en el macizo del Mont Blanc y bien cerca de l’Aiguille Verte.
dot Aproximación: Suele quedar como relegada en un segundo término por l’Aiguille Verte ya que hay un pequeño trecho desde el col de la Grande Rochese hasta la cumbre. La vertiente norte se accede desde Argentière y la vertiente sur desde Chamonix y el cremallera que lleva a Montenvers.
dot Puntos de partida:
Chamonix (1037 m). Situado en el valle del Arve a 39 Km de Martigny (estación de tren más cercana), a 86 Km de Gèneve (Ginebra) y a 59 Km de Aosta. Hay hoteles, pensiones, albergue juvenil y campings en los alrededores. Oficina de información del CAF.
Argentière (1257 m). A 8 Km de Chamonix en el valle del Arve. Hay servicio de autobús y tren. Hay hoteles, pensiones y camping.
dot Foto: La cumbre más alta de la foto es l’Aiguille Verte, y a su lado queda la Grande Rocheuse.
dot Rutas normales:
Pilar sur. AD (III). Hay unas 8 horas y unos 1420 metros de desnivel desde el refugio Couvercle y unas 5 horas y 600 metros de desnivel desde el inicio de la vía. Es un recorrido glaciar y después roca y mixto.
La ruta que asciende por el pilar una vez superada la complicada rimaya está definida por dos torreones. La pared existente bajo la cumbre se evita por un pasaje diagonal hacia la izquierda y en las chimeneas que le siguen hay que contar que son muy estrechas. Esta ruta se une a la arista este no muy lejos ya de la cumbre.
Couloir Whymper / arista oeste. AD (III en la arista). Hasta 58 grados de inclinación. Son unas 5 horas y 600 metros de desnivel desde el inicio del corredor.
dot Otras rutas:
Pilar noreste. D (tramo de V). Son unas 18 horas y unos 1200 metros de desnivel desde el refugio Argentière. Es una escalada en roca y mixta.
Couloir sur / arista este. AD+ (II+ en la arista). Hasta 53 grados de inclinación. Son unas 5 horas y 600 metros de desnivel desde la rimaya. Hielo y mixto.
dot Refugios: refugio de Couvercle (2687 m) y refugio de Argentière (2771 m).
dot GPS (WGS84): 32T 342843 5088762.
dot Mapas: Chamonix – Massif du Mont Blanc, IGN 1/25000. A1: Pays du Mont Blanc, IGN Rando 1/50000. Monte Bianco, Courmayeur, La Tuile (núm. 107), Instituto Geográfico Italiano 1/25000.

Allalinhorn (4027 m)

dot Situación: El grupo de los tres picos del Allalinhorn están en la cabecera del Saastal y forman una unión entre la cadena del Mischabel y el enorme macizo del Monte Rosa. Está en los Alpes Peninos de Suiza.
dot Aproximación: Desde el Metro-Alpin que se sube en funicular desde Saas Fee, es el restaurante giratorio más alto de Europa, la cumbre está a tan solo 570 metros de desnivel por encima. En los dias buenos suben un gran montón de alpinistas en unas dos horas siempre y cuando esten bien aclimatados. Para otras rutas se puede ir al refugio Britannia, al que se llega desde la estación inferior del funicular Felskinn, o la otra posibilidad es ir desde Täsch al refugio Täsch pero esta ya es entrando por el valle del Mattertal.
dot Puntos de partida:
Täsch (1449 m). Está situado en el Mattertal al final de la carretera a unos 3 Km de Visp. Hay un gran aparcamiento de peaje. Estación en el ferrocarril de Zermatt. Con hoteles, posadas, pensiones y un camping a mitad de camino entre Täsh y Randa.
Saas Fee (1792 m). Está situado en uno de los valles laterales de Saastal a unos 25 Km de Visp y a 18 Km de Stalden que es la estación de tren más cercana. A unos 4 Km por encima de Saas Grund. Tiene servicio de autobús. Tiene un gran aparcamiento a la salida del pueblo. Con hoteles, posadas y pensiones.
Metro-Alpin (3456 m). Situado en Mittel-Allalin al noroeste del Allalinhorn. Es la estación superior del funicular que extiende los remontes de esquí desde Saas Fee a Felskinn.
dot Foto: Vista de la cara noreste del Allalinhorn y al pie se pueden apreciar las instalaciones de Metro-Alpin.
dot Ruta normal:
Arista Noroeste. F. Hasta unos 40 grados de inclinación. Son unas 2 horas y unos 570 metros de desnivel desde el Metro-Alpin. Se trata de una travesía glaciar. Es un paisaje grandioso.
Primero se va hasta el collado llamado Feejoch al que se llega en algo más de una hora. Luego la ruta va por la arista hasta la cumbre que nos será necesaria otra hora más. La bajada se hace en algo más de una hora. Suele ser necesario el uso de crampones. Hay una única zona realmente peligrosa que es la grieta diagonal que hay antes de llegar al Feejoch donde las huellas suelen evitar este obstáculo realizando un arco.
dot Otras rutas:
Arista Suroeste. F+ (II). Son unas 2 horas y unos 470 metros de desnivel desde el Allalin Pass. Se trata de una escalada mixta.
Arista Este (Hohlaubgrat). PD (zonas de II). Hasta 40 grados de inclinación. Son unas 5 horas y unos 1050 metros de desnivel desde el refugio Britannia. Es principalmente nieve con una barrera de roca de unos 30 metros.
Arista Noreste. AD+. Hasta 50 grados de inclinación. Son unas 3 horas y 580 metros de desnivel desde Metro-Alpin. Es una escalada en hielo y nieve.
Cara Noreste. ED (V). Hielo hasta unos 65 grados de inclinación y en algunas zonas incluso vertical. Son unas 8 horas y unos 570 metros de desnivel desde el inicio de la pared. Es una escalada en hielo difícil.
Cara Sur. AD+ (IV). Son unas 4 horas y unos 600 metros de desnivel desde el pie de la pared. Es una escalada mixta.
dot Refugios: Metro-Alpin (3456 m), refugio Britannia (3029 m) y refugio Täsch (2701 m).
dot GPS (WGS84): 32T 414509 5099764.
dot Mapas: Randa (núm. 1328) y Zermatt (núm. 1348), Suisstopo a escala 1/25000. Monte Rosa, Alagna Valsesia, Macugnana, Gressoney (núm. 109), Instituto geográfico italiano a escala 1/25000.


Russell (3212 m)

dot  Situación: Es un tresmil del Pirineo Central que está en el sur del macizo de la Maladeta. Está en la frontera de los términos municipales de Bono y Benasque de la comarca oscense de la Ribagorça.
dot Foto: Vista de la cresta completa que va del Russell al Margalida. El Russell es el que aparece más a la izquierda. Foto realizada en el mes de julio del año 1.983.
Pico Russelldot Aproximación: El acceso por el norte, este y sur es por el valle de Salenques. Mientras que, el acceso por el oeste es por el valle de Llosás por donde transcurre la ruta normal.
dot  Ruta normal:
Canal NO (ruta de la Gran Cornisa). F (II). Esta ascensión tiene un desnivel de 1235 metros. Una vez conseguimos empezar a andar, habiendo superado los obstáculos que nos va a deparar el transporte público, seguiremos por una pista forestal que coincide con el trayecto del GR-11. Al final de una larga recta nos encontramos con un cruce. Si vamos a la izquierda entraremos al valle de Coronas y si vamos a la derecha entraremos al valle de Llosás. El valle de Llosás se sigue en su totalidad hasta llegar al ibón cerrado por una característica pared. La ruta del GR-11 la dejaremos en la pleta de Llosás que cruzará en este punto el río. Hay sitio para acampar o vivaquear en los prados, en la pleta o a las orillas del ibón de Llosás. Otra cosa es que esté permitido. Sin comentarios puesto que la cosa me tiene muy hartito. Una vez en el ibón nos dirigiremos a la derecha hacia el collado de Vallhivierna. Al poco rato habrá que desviarse cuesta arriba dejando el camino del collado para subir por unos prados y lajas a lo bruto. El desvío está algo señalizado y se encuentra junto a unas pequeñas cascadas de agua una vez hayamos dejado atrás el segundo ibón de Llosás. Superando el repechón llegaremos a la parte superior del circo que antiguamente albergaba el glaciar de Russell hoy desaparecido. Desde este punto se puede ir al Tempestades, Margalida o al Russell. Como explico el itinerario del Russell nos hemos de desviar lentamente hacia la derecha para llegar al pie de una canal muy característica y que queda muy definida que se encarama por un espolón rocoso. Hay una canal que se ve como sube a la cumbre en diagonal desde la base de la pared. La canal en cuestión tiene dos pasos y medio difíciles, de segundo grado clarísimos, y es bastante aérea no apta para cabezas con vértigo. Con nieve o hielo la cosa puede empeorar bastante. Los cuarenta metros de desnivel que hay desde el final de la canal a la cumbre son un paseo triunfal.
dot  Crónica: “La continuidad y superación de una obra” en la que se relata la ascensión a esta cumbre por el valle de Llosás.
Datos GPS de los puntos clave de la ruta por Llosás (RE50)
Refugio de Vallhivierna 31T 304950 4720503 1977
Cruce caminos valle Coronas – Llosás (GR-11) 31T 305377 4720530 1990
Prados de Llosás (GR-11) 31T 306203 4720070 2135
Pleta de Llosás 31T 306835 4720445 2219
Ibón de Llosás 31T 307552 4720982 2478
Cruce caminos collado de Vallhivierna – Tempestades / Margalida / Russell 31T 308254 4720770 2605
Camino al Russell 31T 308594 4721282 2936
Inicio de la canal del Russell 31T 308737 4721527 3048
Final de la canal del Russell 31T 308941 4721321 3168
Pico Russell 31T 309052 4721279 3212
 Otras rutas:
Cara este. F. La ruta va por el valle de Salenques y el estany Russell. Son unas 8 horas para unos 1800 metros de desnivel.
Arista sur. PD. La ruta va por el valle del río Bueno. Son unas 8 horas para unos 1800 metros de desnivel. Tiene algunas dificultades técnicas.
Arista sureste. PD (II+). Se alcanza la base de la arista por el valle de Salenques. Primero es bastante empinada y luego se suaviza. Son unas 8 horas para unos 1800 metros de desnivel.
Canal sur. F. La ruta va por el valle de Salenques y el estany Cap de la Vall. Son unas 8 horas para unos 1800 metros de desnivel.
Cara suroeste. AD (III). La ruta va por el valle de Llosás. Desde la base de la pared se parte por una chimenea cortada por pequeños muros verticales. Son unas 5 horas para unos 1300 metros de desnivel. Ruta dificililla.
Arista suroeste. AD (III). La ruta va por el valle de Llosás. La ruta primero va por unas losas de granito y luego ya por la misma arista. Hay que superar varias brechas. Son unas 6 horas para unos 1300 metros de desnivel.
dot Mapas: Aneto y Maladeta editorial Alpina a escala 1/25000 y Aneto-Posets-Maladeta IGN Rando a escala 1/50000.

Balaïtous (3144 m)

 Situación: Es un tresmil del Pirineo que está en la frontera entre España y Francia.
 Aproximación: El acceso por el sur es desde la población oscense de Sallent de Gállego que está en el valle de Tena y desde el norte desde Arrens-Marsous que está en el val d’Azun.
  Fotos: Arriba vemos la imponente cara del Balaitous con su típica Diagonal que se ve desde el glaciar de la Frondella y abajo el mismo Balaitous visto desde la Vuelta Barrada que está en el valle del refugio de Respumoso. Las fotos han sido realizadas en el mes de octubre de 1982.
Balaitous Rutas normales:
A pesar de la fama que tiene la montaña de difícil quizás es la que tiene más rutas normales.
Vertiente este. PD+ (III). Son unas 5 horas y unos 1120 metros de desnivel. La ruta sale del refugio Ledormeur y una vez se ha pasado el Plá de la Pacca se remonta el glaciar este de Les Néous y se sube una chimenea de unos 150 metros de desnivel que conduce a la brèche de Les Néous. Quedará por hacer el último tramo de la arista de Costillerou hasta la cumbre. Se considera una ruta segura en época invernal.
Veriente oeste (Gran Diagonal). PD (II). Son unas 7 horas para algo más de 1700 metros de desnivel. Se sale del embalse de La Sarra y se sube hasta los ibones de Arriel. Una vez se llega al último ibón hay que remontar el valle que sale a la derecha hacia el glaciar de la Frondella. Pasado el ibón Chelau (2405 m) se llega al abrigo de André Michaud (2685 m). Superando a continuación una pequeña canal se llega al inicio de la Gran Diagonal. Es una canal descompuesta y aérea que conduce a la brecha des Isards (3065 m). A continuación se sube primero hacia la derecha y luego hacia la izquierda por otra canal descompuesta hasta la cumbre.
 Otras rutas:
Vertiente sur (brecha Latour). PD (II). Hay un tramo con clavijas y el descenso es con rápel. Son unas 4 horas y unos 1200 metros de desnivel desde el refugio Respumoso. Es una ruta muy frecuentada pero con una alta siniestralidad en la zona de la brecha.
Balaitous
Cornisa Casse Latour. AD- (III). Es una variante que hace una travesía aérea bajo la aguja Cadier que conduce a la brecha Latour. Es recomendable esta opción cuando la brecha está en malas condiciones. La ruta empieza bajo el bloque empotrado de la brecha Latour trepando media docena de metros por la pared del pico Anónimo. A partir de este punto una vira bastante fácil y con buen granito permite recorrer la pared por encima del fondo del corredor. La ruta conduce al collado de separación entre las Frondellas y el pico Anónimo.
Arista de Costerillou (NE). D (IV-). Son unas 5 horas y unos 1200 metros de desnivel desde el refugio de Respumoso. Esta arista es la que enlaza la cumbre del Balaitous con el pico Soulano (2911 m) y pasa por la Torre de Costerillou (3049 m).
Cresta del Diablo (SE). MD (V). Son unas 8 horas desde el refugio de Respumoso. Es la continuación de la arista de Costerillou que iría desde el pico Soulano (2911 m) hasta el pico del Cristal (2889 m) pasando por los gendarmes diabólicos de Lucifer, Tridente, Cuernos del Diablo, Canino, etc. 
Arista oeste. D (V). Son unas 2 horas y 500 metros de desnivel desde el inicio de la vía. Empieza con la escalada a la aguja Lamathe y la cresta llega a la brecha des Isards donde empalma con la ruta de la Gran Diagonal.
Vira Beraldi. PD-. Es una vira que asciende por la arista NE desde las inmediaciones de la brecha Peytier-Hossard (2969 m). Es la ruta más fácil desde el lado francés si está en buenas condiciones.
Cara sur. AD (III). Son unas 5 horas y unos 1200 metros de desnivel desde el refugio de Respumoso. La ruta va por el ibón de Vuelta Barrada y una vez allí en lugar de encaminarse a la brecha Latour se va directo hacia la pared. Se sube desde la base directamente hasta la cumbre.
Balaitous Fotos: Dos vistas detalladas de la famosa cresta de los Diablos del Balaitous. Las fotos han sido realizadas en el mes de octubre de 1982.
 Refugios: refugio de Respumoso (2220 m), refuge Ledormeur (1250 m), refuge de Larribet (2072 m) y vivac André Michaud (2685 m).
 GPS (WGS84): 30T 725001 4738572.
 Mapas: Gavarnie-Ordesa, IGN Rando escala 1/50000.
 
Balaitous

Sangre, sudor, lágrimas, rayos y truenos en el Besiberri Nord (3014 m) por la arista Peyta (NE)

Día 18 de septiembre de 1979.
Estamos desayunando debajo de los arcos y seguimos esperando. El Sol todavía calienta mucho pero se nota el frescor del mes de septiembre: el mejor mes para hacer ascensiones ya que se juntan muchas condiciones favorables, los glaciares están escondidos a gran altura, el Sol calienta durante el día a pesar de que las noches ya son frías y hielan la nieve, hay bastantes horas de luz, …
Quedamos Miguel y yo que les esperaríamos aquí hacia las diez de la mañana. Pero cuando acabamos de desayunar Josep Mª y Jordi no han llegado aún con el coche. Miguel va a llamarlos pero no hay respuesta. Aparecen al cabo de dos horas. Han tenido dificultades con los papeles del coche. Después de horas de espera y de incógnita salimos de Girona con un vehículo que no es una joya. El viaje nos lo tomamos con filosofía (estoica ¡naturalmente!). Encontramos camiones en Los Brucs y comemos en La Panadella. Por la tarde hace mucho calor y nos tomamos una cerveza en Benabarre. Nuestro plan era subir hoy mismo al refugio. Al retraso inicial que llevamos hay que añadirle el que se produce al encontrar la carretera cortada antes de El Pont de Suert. Este tramo lo están arreglando. La subida al refugio es muy larga. Hay que dejarla para mañana. En El Pont de Suert compramos algunas cosas. Visitamos a los parientes de Jordi que viven en Taüll y nos reciben afectuosamente como la otra vez. El día empieza a irse.

Decidimos ir a dormir cerca de Caldas y montar la tienda a la luz del día. Cuando tenemos el lugar decidido vemos que la tienda no tiene clavos y que le falta un trozo de mástil. Hasta ahora parece que no hemos tenido mucha suerte. Un día de retraso, el coche tiene algún problema, nos faltan los clavos de la tienda (que los sustituimos por trozos de “boix”) y, ahora, para completar los males el fuego no se enciende ni a tiros. Menos mal que el hornillo sí que funciona. Después de cenar Josep Mª saca la guitarra y alrededor del fuego, perdón, del humo hacemos un rato de tertulia. Hace frío y nos vamos a dormir, con mucho cuidado, no se vaya a caer la tienda. Todo lo arreglamos con sentido del humor.

Día 19 de septiembre de 1979.
Nos levantamos a una hora razonable y hacemos un poco de orden y limpieza. Desayunamos y recogemos todas las cosas con tal de ir a hacer una comida puntual y buena a Taüll para salir bien equipados. Comemos caliente, sentados, un buen plato de judías con butifarra y postre. En la casa dejamos todo lo que no nos sirve para la excursión. El tiempo no está muy claro pero regresaremos a Cavallers. Es una inmensa pared con contrafuertes destacando su majestuosa quietud en medio de una naturaleza salvaje. La presa de Cavallers ha significado para mí el límite entre la civilización y la alta montaña pirenaica de este valle tan agreste. A partir de allí incertidumbre y aventura. En el aparcamiento encontramos unos motoristas de Puigcerdà que parece que están un poco molestos pues se lo han pasado muy mal intentando hacer una travesía. Después de intercambiar unas palabras con ellos bajan por la carretera y nosotros iniciamos con mucha calma la ascensión al refugio. Está calculado entre cuatro y cinco horas de marcha. Bordeamos el pantano hablando entre nosotros hasta la Pleta del riu Malo. Hay unas vacas sentadas que nos miran casi despectivamente sin dejar de rumiar. Por un instante vemos la imponente pirámide del Besiberri Nord que nos deja impresionados hasta que la niebla nos tapa toda la panorámica. Al atravesar una cascada, que nos refresca un poco, comienza una fuerte ascensión por un caminillo tortuoso y poco marcado hasta que desaparece antes de llegar al estanque. Queda bastante colgado y ya desde allí se ve claramente el refugio metálico de la brecha Peyta. Unos grandes neveros quedan cortados encima del agua y la niebla nos deja ver de vez en cuando la cresta imponente de los Besiberris e incluso alguna grieta que hay debajo. El tiempo está muy inseguro y después de coger nieve para fundirla continuamos por un pedregal muy empinado. Josep Mª y yo vamos delante y a mitad de la subida hace patinar sin querer una piedra. No me aparto ya que parece que pasará lejos pero justo el último bote hace que vaya directamente hacia mí y me toca en un puño y en la pierna. Tengo una mancha de sangre pero no deja de ser una rascada algo fuerte. Miguel que acompaña a Jordi, que no se encuentra muy bien, se interesa por lo que pasa y con un grito le digo que no ha sido nada y no se preocupe.
En cabeza ya estamos casi en el refugio. El tiempo está muy inseguro y empieza a refrescar. Estamos a 2805 metros. Josep Mª hace señas y nos comunica que ya ha llegado y que no hay nadie. Acabo de llegar y me quedo impresionado de la situación de este refugio. Se domina todo el valle de la pleta por un lado y por el otro la sierra de Tumeneia y el Estany de Mar. A nuestro alrededor grandes neveros, lagos, crestas … en fin, ¡es sensacional! Sin perder tiempo quiero ver este refugio del que tantas veces había leído unos textos del francés Bellefon. Por fuera es de metal inoxidable, forrado de corcho y después madera. Hay seis literas desplegables con mantas, un botiquín y un armario con provisiones para emergencias.

Acaban de llegar Miguel y Jordi. Hacemos fotos y filmamos. El frío se ha hecho muy intenso y se ha desencadenado una tempestad. Una gruesa puerta que hace ruido a nevera nos aísla perfectamente del exterior. Por una ventanilla entra la poca luz que queda del día y vemos como la noche va imponiéndose.
Abrigados con las mantas estamos sentados en las literas, la nieve se va fundiendo mientras vamos leyendo el libro de registro del refugio y anotamos nuestras observaciones. comentamos que un buen lema para la salida podría ser la famosa frase de Churchill con un añadido personal: “sangre, sudor, lágrimas, rayos y truenos, …”. Las inclemencias de la naturaleza se han desencadenado y me parece que nunca las habíamos vivido tan de cerca. Estamos en silencio, sólo se oye el hornillo, el ambiente es sensacional. Un rayo ilumina de repente el refugio oscuro y, a continuación, el rayo menea toda la construcción. Sabemos que el refugio es bueno pero no podemos dejar de impresionarnos y de inquietarnos un poco. Gauss tiene razón: la corriente eléctrica no ha entrado en el interior del refugio y se ha quedado en el exterior. Pero … ¿seguirá teniendo razón las próximas veces? La nieve ya se ha fundido y se puede hacer ya la sopa. Dejamos una reserva de nieve que se irá fundiendo por la noche. Después de cenar Jordi todavía no se encuentra muy bien y se va a dormir. A alguien se le ocurre la idea de hacer un “cremat” y con su calor fundimos la nieve que queda, nos calentaremos nosotros y el barracón para luego beberlo junto con un té con limón. Aceptamos la idea ya que lo de jugar a las cartas no tiene muy buena acogida. El té lo guardamos para mañana ya que va a ser el único líquido que vamos a tener en todo el día. Esto será un gran problema ya que nuestro plan es hacer la integral de los Besiberris y en todo el recorrido es bastante probable que no encontremos agua. De todas formas, ya veremos si hacemos algo de la forma como está el tiempo. Nos hacemos a la idea del drama que debería ser el de aquellos compañeros que se quedaron prisioneros en estas crestas durante días y que los tuvieron que rescatar. Realmente tiene que ser una experiencia penosa. Nosotros llevamos aquí unas horas y ya empezamos a notar la falta de espacio.
El tiempo va pasando y ya deben ser hacia las diez. El “cremat” es sensacional. Hemos conseguido subir poco peso y a cambio hemos hecho una cena caliente, un “cremat”, un té y no sé cuantos lujos más. Parece que las inclemencias meteorológicas han cesado, me abrigo mucho y salgo. El frío es intensísimo. No se ve ni una sola estrella. El viento no se sabe de dónde sopla aunque lo hace muy fuerte. La panorámica es esta: hace mucho frío, niebla en general, está el cielo cubierto y la roca está húmeda.

Decidimos ir a dormir. En las literas se está muy bien ya que sólo estamos los cuatro y podremos dormir anchos. Con la luz de la frontal todavía escribo unas notas en el libro de registro que es muy divertido. Cuando acabo me arreglo el cojín con ropa. Apago la frontal e intento dormir que, como siempre, lo consigo. La temperatura es muy agradable aquí dentro. Fuera los elementos naturales luchan ruidosamente y el viento choca contra la estructura metálica confiriendo a esta noche un gran ambiente de alta montaña en esta brecha a casi tres mil metros.
Día 20 de septiembre de 1979.
A lo mejor son las cinco. Nos tenemos que levantar pronto para hacer la integral. Miguel se levanta y lo que ve es desesperante. Hace frío y la niebla lo tapa todo. Estamos inmersos en una nube. Regresa a la litera y dormimos una hora más aproximadamente. El tiempo no ha cambiado pero tomamos una decisión: nos pondremos de camino al Besiberri Nord y ya veremos. Desayunamos un poco, al parecer hoy necesitaremos las fuerzas, aunque de todas formas me repulsa un poco comer a estas horas y sólo tomo un sorbo de té. Guardamos las cosas, barremos el refugio y nos ponemos en marcha. Lo que todos pensamos es que aquí no volveremos más o que tardaremos muy poco en regresar. De todas formas no dejamos nada.
Rápidamente perdemos el refugio de vista, hemos bajado un poco para perder un trozo de cresta que tiene pasos de IV grado aunque no tardamos mucho en regresar a ella. Comienza a llover o a nevar. El silencio da un extraño ambiente a esta caravana que evoluciona con marcha calmada. Las fitas son abundantes y las vamos siguiendo. Nos llevan al filo de una cresta y su orientación hace que la sigamos ya que sube directa al Besiberri Nord. Al principio parece fácil, a lo mejor con algún paso de II grado, pero al darnos cuenta vemos que estamos en una cresta muy vertical de grandes bloques de granito. Al moverse la niebla vemos todo el esplendor de la cresta NE que se levanta puntiaguda enfrente nuestro. También vemos por unos instantes la Punta Alta. La niebla vuelve a cubrirlo todo. El avance es lento, constante, con tramos de ascensión verticales y progresando al escalar repisas. Comienza a notarse la sensación de vacío bajo nuestros pies. Menos mal de la niebla que tapa la vista de la caída. Los pasos delicados se van haciendo constantes y muy abundantes. Todos son muy gimnásticos. Esta cresta es cada vez más difícil. Encontramos una plataforma y decidimos reunirnos allí. La vía se pone muy interesante, ya lo dice la guía, pues ahora encontraremos “los pasos de III grado que se superan acrobáticamente“. En esta reunión aprovechamos para hacer un trago y comentar la situación. Aquí abandonaremos el filo de la cresta para avanzar por la vertiente sur. Una serie de canales verticales conducen a la cima. Para pasar de la plataforma a la primera canal hay que hacer un paso muy grande sobre el vacío con extrañas presas. Subimos el canal con pasos de II grado hasta otra plataforma muy pequeña y la cosa se pone negra. Las piedras están muy frías y húmedas. En cada parada aprovecho para ponerme las manos en los bolsillos y calentarlas un poco ya que no me gusta escalar con los guantes puestos. Falta el paso más difícil. Menos mal que no debemos estar muy lejos de la cima. Ha llegado el momento de sacar la cuerda. Miguel se la ata, se quita la mochila y empieza a subir. Unos instantes después desaparece entre la niebla y las piedras. Estamos en silencio en la plataforma. La cuerda va resbalando por la roca hasta que se para. Se oye un grito de Miguel que nos dice que es factible. Con la cuerda subimos su mochila y después Jordi y Josep Mª superan este paso asegurados por Miguel. Finalmente me ato la cuerda con el mosquetón de la baga y subo. El primer paso es lo más complicado que había hecho hasta el momento. Te encuentras tú y mochila empotrado debajo de un saliente de roca con presas de mano muy bajas. Se supera este paso por la izquierda. Con una mano hay que buscar una presa encima de la cabeza y ahora es con presas pequeñas con la que hay que recuperar una posición estable y salir de la posición inicial. Es un paso claramente de III grado aunque alguien comenta que incluso de IV aunque yo no lo creo. Eso sí el largo de cuerda no baja en ningún momento del III. Miguel va recogiendo la cuerda y asegurando desde un saliente de roca. Vuelvo a calentarme las manos y hablamos del rappel que habrá que hacer al bajar en el caso de no encontrar ningún otro sitio por el que sea mejor. Unos pasos más y ya coronamos la cumbre.

Lo sabemos porque hay un libro y una placa. Estamos a 3014 metros rodeados de un paisaje impresionante pero que no lo podemos contemplar. El frío no cesa debido a la nula acción solar. Nos sentamos en la cumbre. Nuestro pelo está lleno de gotitas de agua congelada. Hacemos fotos y filmamos. Ya tengo ganas de comer algo. Aquí se decide que la integral no deja de ser un proyecto. Hemos hecho un tresmil y ha sido espectacular por lo que estamos ya satisfechos. De todas formas la bajada nos espera con no pocos problemas. Debido al poco atractivo que presenta la permanencia en la cima decidimos regresar.
No bajamos exactamente por el mismo sitio. El primer paso sigue siendo más complicado de lo que esperábamos. Una chimenea de roca está obstruida por una piedra que sobresale. Este abultamiento tiene una presa en la pared superior. Hay que sentarse a caballo encima de una roca con las manos en la presa y los pies colgando en el vacío. Este paso se hace en diagonal, entrando por la derecha y saliendo por la izquierda. La pierna izquierda se va estirando intentando encontrar una presa extraplomada. El tanteo es agobiante. No veo mi pierna que en el aire intenta conseguir un punto de sostén. Estoy colgado de la punta de los dedos y por nada del mundo me puedo dejar vencer por el cansancio … caería pared abajo. Sí, por fin he encontrado una rugosidad aprovechable. Me sostengo en ella. Aunque la pierna empieza a temblar de cansancio. Rápidamente tengo que encontrar una presa de mano segura. Completamente inclinado hacia el precipicio la mano izquierda encuentra una presa. Traslado el peso del cuerpo al lado que tengo seguro y por fin consigo ver la parte inferior de esta especie de nariz que sobresale de la pared. Por fin he pasado. Descanso un momento. Estoy soplando. Otro paso que supera en dificultad a los que he hecho hasta la fecha. Dudamos si hacemos rappel o no. Como no sabemos hacerlo lo intentaremos sin. Avanzamos lentamente. No se puede hacer ningún paso en falso. Nos intercambiamos consejos mientras bajamos. Todo el rato de cara a la pared. La vía que seguimos coincide en algunos tramos con los de la ascensión. La concentración es total. La niebla sigue corriendo a nuestro alrededor impasible. Los pasos difíciles se suceden con constancia y por eso no recuerdo más detalles hasta el último que fue singular. Probablemente un destrepe de III grado. Es un diedro recorrido por una fisura interior. Había dos cosas difíciles en él. Una era entrar en la fisura y otra, evidentemente, era bajarla. En un primer intento no encuentro las presas adecuadas y es que en primer lugar hay que recorrerla con la vista. Una vez dentro empotro un pie en la fisura y con las manos por opresión me aguanto contra las paredes laterales. Bajada lenta. Por suerte a mitad de la fisura hay una piedra del tamaño de un puño que ofrece una presa magnífica. Faltaba sólo un par de pasos más y se acaba la fisura y la bajada fuerte. Después de un descenso tan lento nos desahogamos saltando a la desenfrenada por el pedregal. La niebla todavía tapa el panorama y perdemos altura a todo correr. Dejamos el refugio metálico atrás y no dejamos de hacerle una mirada a este símbolo de audacia de los conquistadores de la montaña. Un nevero nos lleva directamente al estanque. ¡¡Agua!! al fin agua. Hacemos las curiosas mezclas con olés, bebemos, descansamos un poco y por primera vez podemos gozar de la vista. La niebla va desapareciendo definitivamente. Este estanque está colgado por encima del precipicio y refleja tímidamente la Punta Alta que tenemos, majestuosa, delante nuestro. Y tiene, además, la misma altura que el pico que acabamos de conquistar. Guardamos la cuerda. Sacamos las capalinas y bajamos a la pleta. El descenso se hace muy largo. Comienzan a aparecer las primeras hierbas y más adelante las flores como muestra que vamos entrando en el reino de la vida y dejamos atrás el del mineral y hielo eterno. Las huellas son definidas y se reconoce ya el caminillo que baja en picado al lado del río. Contra todo pronóstico sale el Sol que nos calentará las manos y los cuerpos que empiezan ya a estar agotados. El paso de la cascada refrescadora nos lleva a la pleta del riu Malo donde las mismas vacas que nos encontramos a la ida pastan tranquilamente con su eterna impasibilidad. Nos ven pasar. Ignoran nuestras aventuras.
Los horarios de los autocares hacen que vayamos aceleradísimos. En todo el descenso hemos parado dos veces para beber a pesar de que el Sol empieza a darle fuerte. El pantano de Cavallers se nos hace muy largo. Al fin llegamos al coche. Nos tenemos que despedir de nuestra amada naturaleza.
El coche baja rápidamente por la estrecha carretera a recoger los trastos a Taüll y poder, así, cojer el coche de línea en El Pont de Suert. Allí nos despedimos de Josep Mª y de Jordi. Ellos irán a Andorra. Nosotros volvemos a casa con los medios que ofrecen el transporte público y con un tresmil más en el bolsillo.
Unas veinticuatro horas más tarde llegamos a casa, haciendo noche en Barcelona, mientras que en coche se suelen tardar unas cinco horas. Que cada uno saque las conclusiones que quiera.
P.D. El texto está pasado a máquina dos años después de escribirlo en el momento de inspiración debido a la gran aventura. Tenía 16 años. Por lo que puede parecer que le doy un tono de epopeya a lo que no pasa de ser una experiencia muy buena de montaña. En fin. Esto es un recuerdo personal como puede ser una fotografía.
© Robert C. Año 2.002

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2017 - Miquel Pavón