Blog de Miquel J. Pavón Besalú

Desvaríos escritos en cualquier hora intempestiva de la noche

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Guía alpina de la Sierra Madre

dot La Sierra Madre es todo un conjunto montañoso que se extiende por México como prolongación de las Montañas Rocosas de Norteamérica.
dot Principales montañas: Pico de Orizaba (5610 m), Popocatépetl (5458 m), Iztaccihuatl (5284 m), Volcán La Malinche (4420 m), Volcán de Colima (3860 m) y Volcán Paricutín (2800 m).
dot Información de refugios: Refugios de montaña.
Refugio Piedra Grande (pico de Orizaba).

 

diccionario de montaña

Una experiencia extracorpórea a 8000 metros

Es cierto que ahora me falta un saco de dormir para protegerme adecuadamente del frío y una cuerda para precaverme ante una caída, pero a pesar de ello, pensar en la noche que tengo por delante no despierta en mi ningún temor. Me encuentro en un estado de una rara placidez. Todo resulta tan evidente …. Tiene que ser así, es algo que va con ello. Casi me siento indiferente ante esta noche a 8000 metros de altura. Más arriba naturalmente hubiera tenido unas posibilidades mucho mejores, incluso hubiera podido tumbarme, pero ahora ya estoy aquí. 
(…)
Súbitamente me despierto y alzo la cabeza. ¿Qué pasa? ¿Dónde estoy? Constato asustado que me encuentro en una abrupta pared de roca del Nanga Parbat, sin protección, con un enorme vacío por debajo de mí, un abismo negro. Pero a continuación ya no tengo ningún tipo de dificultades para respirar, ya no me parece encontrarme a una altitud de 8000 metros. Intento mantenerme despierto con todas mis energías, pero el sueño se empeña en vencerme una y otra vez. Doy nuevas cabezadas continuamente y es un verdadero milagro que no pierda el equilibrio ….
Todavía hay estrellas en el cielo. ¿Es que nunca se va a hacer de día?
Miro añorante, casi con la mirada fija, en dirección a la franja detrás de la que ha de aparecer el Sol. Finalmente palidece también la última estrella. – ¡Se hace de día! Me recuesto contra la roca, la mano derecha todavía se sujeta a la presa, la izquierda aferra los bastones de esquí. Tengo los pies como si fueran tarugos de madera, las botas heladas, las suelas de goma llenas de escarcha. Me alcanzan los primeros rayos de Sol. ¡Cuánto bien me hacen! Acaban con mi estupor. Comienzo a escalar de nuevo y regreso a la fisura. ¡Pero ahora hay que prestar mucha atención! Es el doble de peligroso, todo está espantosamente resbaladizo. Desciendo un poco más por el interminable corredor; todavía con un solo crampón, el otro se encuentra en el bolsillo frontal de mi anorak.
(…)
En estas horas de enorme tensión me embarga una sensación única. ¡Ya no estoy solo! Ahí hay un compañero que me guarda, me vigila, me asegura. Yo sé que esto es una tontería, pero la sensación permanece …. Una escarpada pared interrumpe el corredor. La roca es muy quebradiza y se astilla con facilidad. Tengo que quitarme los guantes, los guardo en los bolsillos de los pantalones e intento alcanzar el corredor. Pero todo se parte y me parece demasiado arriesgado. ¡Un resbalón, una pequeña caída, serían mi fin! Y seguro que arrastraría al compañero, al amigo – que en realidad no está allí ….. tengo que destrepar cuidadosamente cada metro.
¡En casa, en nuestras montañas, simplemente saltaría al interior de la canal! Vuelvo a subir y al querer ponerme los guantes de nuevo, descubro que ya no están. Le pregunto asustado a mi misterioso acompañante: “¿Has visto mis guantes?”.
Oigo la respuesta claramente: “Pero si los has perdido ….” Me doy la vuelta – pero no veo a nadie. ¿Me habré vuelto loco ya?
¿Es un espectro el que está jugando conmigo? Pero yo había oído claramente la voz y esta me resultaba conocida. ¿A cuál de mis amigos pertenecerá? No lo sé.
Sólo sé que la conozco …. Busco los guantes pero no los encuentro por ninguna parte. Tienen que estar por aquí por algún sitio. ¿O es que se me han caído arriba en la pared? Registro mis bolsillos una vez más  mientras recuerdo asustado la tragedia del Annapurna, – pero ya he descubierto mis guantes de reserva. Parece que he salvado de nuevo la situación.
Sigo descendiendo, vuelvo a introducirme en el corredor de nieve, lo atravieso y salgo hacia las rocas. A la derecha, casi a la misma altura, aparece el collado de Bazhin. Pero yo tengo que seguir descendiendo hasta el final de las rocas, y mi compañero, que tan conocido me resulta a pesar de que no lo veo nunca, me acompaña durante toda la travesía. Esta sensación es más intensa especialmente en los pasajes más difíciles. Me tranquiliza, me arrulla. Seguro que si me resbalo o me caigo, el otro me sujetará con la cuerda. Pero no hay ninguna cuerda. No hay ningún “otro”. Al instante siguiente me doy de nuevo perfecta cuenta de que estoy solo, y también se que aquí no puedo permitirme ni el menor descuido …..
(…)
Riño a mi acompañante por haberme pasado aquellos hierros tan malos. ¡Sigo notando que viene siempre detrás de mí!.
(…)
Mis pensamientos se extinguen repentinamente. ¡Qué placentero resulta! Abro los ojos y miro alrededor. ¿Acaso me he dormido? Echo un vistazo al reloj y veo que ya ha pasado una hora. ¿Dónde estoy en realidad? ¡Veo huellas por todas partes, y hombres de piedra! ¿Estaré en una excursión con esquíes? La consciencia regresa paulatinamente: ¡Estoy solo en el Nanga Parbat aproximadamente a unos 8000 metros de altitud! Las huellas son únicamente obra del viento y los hombres de piedra son torres de roca. Oigo voces allí enfrente, entre las rocas situadas debajo de la cumbre. ¿Me estará llamando alguien? ¿O es solo el viento? ¿Es posible que mis amigos estén esperándome allí arriba?
(…)
Ahora veo puntos. ¿Será una ilusión? No, tienen que ser mis amigos. Quiero gritar, aullar, pero no consigo emitir ningún sonido. Los otros se acercan. ¿Debo esperarlos? La distancia es demasiado grande – salgo a su encuentro. Paso a paso, mecánicamente, cansado y a trompicones. Cuando miro de nuevo hacia la ondulada superficie de nieve los puntos han desaparecido. La decepción es infinita ….. Pero ….. Ya están los puntos otra vez ahí ….. ¡No el nevero vuelve a estar vacío! ¿Me estarán gastando una broma? Estoy aquí solo en esta ocasión casi infinita, en este desierto de hielo sin esperanzas.
(…)
“¡Hermann, Hermann!” ¡Incluso oigo a gente conversando! Pero no veo a nadie. ¿Será que mis sentidos me engañan? ¿Alucinaciones? ¿Es esto el comienzo del fin – el propio fin? ¿Dónde estará la mochila? No puedo encontrarla.
(…)
Yo ya no soy yo, sólo soy una sombra, una sombra detrás de otra sombra.
Extracto del relato del descenso del Nanga Parbat en solitario.
Hermann BUHL

Experiencia de un viaje retrospectivo desde el reino de los muertos

Estoy junto a la gran panza de la cara sur del Goldkappel, asegurado por mi compañero mediante la doble cuerda. Tanteo hacia arriba con la mano derecha y me agarro a una regleta de bordes afilados. Me alzo tirando de ella con precaución. Entonces oigo un crujido leve y siento cómo la presa cede algo. ¡¿Se rompe?! Siento una sacudida como si fuera una descarga eléctrica: ¡Me despeño, es el final ….! ¡¡No te caigas!! A la velocidad del rayo lanzo la mano en dirección a una escama minúscula que hay encima de mi, pero se astilla. La siguiente, la tercera, todas se rompen …..
Mis pies todavía descansan sobre sus presas debajo del extraplomo, pero las manos ya no tocan la roca. Un puño gigantesco tira de mi cuerpo hacia atrás. No debo dar una vuelta de campana, de espaldas no, no tengo que caer cabeza abajo. ¡Tengo que saltar lejos de la roca!
Todo mi ser se rebela contra esta idea descabellada y clama para no perder el leve contacto con la roca, para poder sujetarse todavía, para lograr salvarme. Pero mi instinto es más fuerte y me obliga a actuar. Me impulso con las piernas en dirección contraria a la pared. Por el aire, fuera, hacia el abismo terrible y despiadado …..
Comienza el atroz y vertiginoso viaje a los infiernos. Aún percibo por completo lo terrible de la situación y soy consciente de lo que sucede a mi alrededor: una breve detención. Comprendo que la primera clavija ha saltado. El segundo. Golpeo contra la roca y sigo resbalando hacia abajo. Todavía intento detenerme, aferrarme a ella, pero una fuerza primigenia sigue impulsándome incesantemente hacia abajo. Estoy perdido. Se acabó …..
Y de pronto ya no siento ningún miedo, el temor a la muerte me ha abandonado, todos los estímulos y las percepciones sensoriales han desaparecido. Sólo más vacío, una completa resignación dentro de mí y la noche a mi alrededor. De hecho ya no estoy “cayendo”, sino que floto suavemente sobre una nube por el espacio, liberado de mis ataduras a la tierra, redimido. ¿Nirvana ….?
¿He atravesado ya la puerta oscura que conduce al reino de los muertos? De repente llegan la claridad y el movimiento a la oscuridad que me rodea. Unas líneas se desprenden de las ondas de luz y sombra, vagas y difuminadas al principio, van adoptando ahora formas reconocibles: naturalistas – figuras y caras humanas, un entorno habitual desde hace mucho tiempo. Una película muda en blanco y negro centellea como si se proyectara sobre una pantalla interior. Yo me veo en ella como si fuera un espectador: me dirijo trotando a la tienda de la esquina con apenas tres años de edad. Las pequeñas manos sujetan firmemente la moneda que me ha dado mi madre para que me compre algunos dulces. Cambio de escena: siendo un niño pequeño, mi pierna derecha queda debajo de unos tablones que caen. Mi anciano abuelo, apoyado en un bastón, se esfuerza por levantar los tablones. Mi madre refresca y acaricia mi pie contusionado.
Dos sucesos éstos, de los que yo no me había acordado nunca más.
Centellean más imágenes de mi primera niñez, rápidamente cambiantes, fraccionadas, revueltas como si las viera a través de un caleidoscopio. La cinta de celuloide se ha roto: serpientes de luz atraviesan como relámpagos un fondo negro y vacío. Círculos de fuego, chispas que se esparcen, trémulos fuegos fatuos (¿Me golpearía el cráneo contra la pared?).
La cinta corre de nuevo, pero sus proyecciones ya no proceden de mi vida actual, y ya no me veo sobre la “pantalla” como un mero espectador inactivo. He salido de la película, ahora actúo por mi mismo, vivo y de carne y hueso sobre un escenario que se hace cada vez más grande. Soy un escudero con librea blasonada de pie en una gran sala de caballeros. Nobles en trajes de ceremonia, castellanas de punto en blanco, pajes. Las copas pasan de mano en mano, colorida animación.
Esto pasa como si hubiera sido segado. Nuevas imágenes turbulentas de ese tiempo tan lejano se sacuden convulsas. Ahora parece como si éstas se deshicieran de una cáscara y debajo aparece un motivo pleno de paz y sosiego: camino detrás de un arado de madera por una ancha y llana tierra de labor. Barcos de nubes navegan sobre mí.
Un abrupto fundido en negro al fragor de una batalla extraños jinetes salvajes de largas cabelleras hirsutas cargan al ataque, vuelan las jabalinas. Angustias mortales.
Y todo ello sin un sonido, fantasmal.
De pronto, un grito llega desde la lejanía: “¡Hias!” – y otra vez – “¡Hias, Hias! ¿Una llamada interior? ¿La de alguno de mis camaradas en el combate? Súbitamente dejan de existir la batalla de caballeros y las angustias de la muerte. Sólo paz a mi alrededor y unas rocas soleadas ante mis ojos que ya se han abierto. La película ha terminado, la claqueta se ha cerrado. La ventana abierta a las profundidades del pasado ha quedado nuevamente atrancada. Y una vez más el grito lleno de pánico: “¡Hias, Hias! ¿Estás herido? ¿Cómo estás?” La llamada viene de este mundo, viene de arriba, del amigo que me asegura.
¿Qué cómo estoy? De nuevo me encuentro en una situación peculiar. Cuelgo amarrado a dos cuerdas sobre el abismo como si fuera un saco de harina, me balanceo y me retuerzo en busca de aire. Entonces por fin comprendo que he superado una caída de 30 metros, que he retornado de un largo viaje retrospectivo por mi vida -¿También por una vida anterior?-, y que he regresado a mi cuerpo de nuevo …..
Cuando pienso de vez en cuando en esta dramática escalada en cabeza en la que la dama de la guadaña intentó atraparme en dos ocasiones, me llama la atención sobre todo la curiosa “película” que se proyectó durante la caída sobre una “pantalla interior”. Todavía resulta incomprensible que resurgieran acontecimientos sucedidos en mi niñez más temprana, cuando más o menos comenzaba a razonar. Pero la “historia” que se produjo a continuación, la cual reflejaba sucesos que tenían que haberse desarrollado hacía siglos en la vida de mis antepasados. ¿Eran simples y casuales productos de la fantasía, imágenes oníricas sin ninguna relación con la realidad, o eran recuerdos transmitidos genéticamente? Al menos es posible, incluso probable, que mis antepasados vivieran algo similar. ¿Reflejaban quizás experiencias reales vividas por ellos? ¿Impresiones perdurables almacenadas durante generaciones en las capas más profundas de la psique y transmitidas como una herencia desconocida en la relación sexual? ¿Acaso se rompió una válvula bajo la tremenda presión espiritual durante la caída, permitiendo que estas impresiones almacenadas ascendieran de nuevo hacia la consciencia por los sifones de lo subliminal? ¿Las enseñanzas de Buda sobre la reencarnación? Hay cosas entre el cielo y la tierra de las que los sabios nada quieren saber, pero sin embargo, poco a poco, habrán de ser reconocidas ……
Hias REBILSCH 

Monte Cervino – Matterhorn (4477 m)

dot Situación: El Monte Cervino, según los italianos, o el Matterhorn en alemán como os guste más. Este cuatromil está situado en los Alpes Peninos de Suiza. Tiene dos cumbres una en Italia y otra en Suiza que están unidas por una pequeña arista de unos cien metros.
dot Aproximación: Desde Suiza se accede desde Zermatt y desde Italia de Breuil – Cervinia.
dot Puntos de partida:
Zermatt (1616 m). Es un pueblo en el que están prohibidos los coches situado en el final del valle suizo del Mattertal. Se accede en ferrocarril desde Visp. El aparcamiento para el coche está en Täsch a unos 5 Km. Hoteles, posadas, pensiones, hostal juvenil y camping.
Breuil – Cervinia (2006 m). Situado al final del valle italiano Val Tournanche. Acceso desde Chatillon. A 24 Km de la estación de tren más cercana. Hay servicio de autobús. Hoteles, pensiones y posadas.

Cervino - Matterhorn

dot Foto: Hecha desde Breuil – Cervinia un día que fuimos a ver si lo intentábamos por la vertiente italiana y como tuvimos mal tiempo lo dejamos para otra ocasión. En la foto se ve la arista Lion que corresponde a la vertiente sur de la montaña. La foto está hecha a finales del mes de junio de 1.985.
dot Rutas normales:
Arista Noreste (Hörnli). AD- (secciones de III-). Son unas 6 horas desde el refugio Hörnli y 1200 metros de desnivel. Escalada en roca y mixto en el hombro. Tiene cuerdas fijas. La roca es mala por lo que hace que sea una ruta poco elegante y peligrosa a pesar de ser muy popular.
La escalada comienza con una trepada a la izquierda de la cresta. Yo me equivoqué y me tragué la cresta entera por lo que acumulé una gran pérdida de tiempo. Algo más arriba se sube la conocida por “placa Moseley” y sobre una cresta rocosa. Por encima de ella se encuentra el refugio Solvay. A partir del refugio el camino se hace más vertical y hay que superar la conocida como “placa Moseley superior”. El siguiente punto característico es la Torre Roja que se bordea por la derecha. La arista que lleva luego hasta el hombro está llena de cuerdas fijas, una escalera y cadenas. La cresta somital es algo impresionante.
Arista Suroeste (Lion). AD (III-). Son unas 5 horas desde el refugio Carrel o Savoia y unos 650 metros de desnivel. Es una escalada en roca y mixta después del pic Tyndall. Tiene cuerdas fijas.
Esta arista es la que tiene la mejor roca de todas las del Cervino. Los refugios están muy mal situados. La aproximación es larga y está muy amenazada por la caída de rocas. En la arista todos los tramos difíciles están equipados con cuerdas fijas. Justo encima del refugio la primera cuerda cuelga sobre un paso vertical. Los gendarmes de la “créte du Coq” se evitan mediante repisas a la derecha que llevan a la travesía “mauvais pas” que también tiene cuerda. El nevero Linceul indica la continuación de la vía que escala su lateral izquierdo hasta la “Grande Corde”. En el “Cravat” hay el primer refugio que se construyó en el Cervino. Desde la cumbre del pic Tyndall la arista ofrece la unión con la cumbre final. Es casi vertical y se hace cada vez más estrecha y volada según sube hacia el “Enjambée”. Después de un paso largo sobre una hendidura ya estaremos en un terreno más cómodo. Aquí hay que agarrarse a las cuerdas fijas de la “Scala Jordan” y confiar que no caiga la escalera que cuelga de un desplome. Un último impulso gracias a la cuerda nos despejará el camino hasta la cumbre italiana.
dot Foto: Vista de la arista Hörnli del Cervino en el centro con la cara este y la arista Furggen a la izquierda.
dot Otras rutas:
Arista Noreste (Zmutt). D (IV-). Hasta 50 grados de inclinación. Son unas 9 horas desde el refugio Hörnli, 10 horas desde el Schönbiel y 7 horas desde el Lonza. Unos 1200 metros de desnivel desde el pie de la arista. Escalada mixta. No tiene cuerdas fijas y suele haber una zona nevada. Los puntos clave de la ascensión son las placas Tiefmatten y la galería Carrel.
Arista Sureste (Furggen). D- (IV). Se la conoce también como la vía Piacenza. Hay unas 8 horas y 1150 metros de desnivel desde el vivac Bossi. Es una escalada en roca y mixto con roca suelta y muy seria.
Todas las paredes son muy difíciles y con la roca suelta. De todas las paredes su cara Norte está considerada como una de las más importantes de los Alpes por lo difícil, sostenida, peligrosa y dura.
dot Refugios: refugio Hörnli (3260 m), hotel Belvedere (3260 m), refugio Solvay (4003 m), refugio Lonza (2979 m), refugio Schönbiel (2694 m), vivac Oreste Bossi (3345 m), refugio Duca degli Abruzzi (2802 m) y refugio Luigi Amadeo di Savoia (3847 m).
dot GPS (WGS84): 32T 395404 5091230.
dot Mapas: Matterhorn (núm. 1347). Suisstopo, escala 1/25000. Cervino, Breuil Cervinia (núm. 108). Instituto geográfico italiano, escala 1/25000.


Barre des Écrins (4101 m)

“La noche pasó sin nada digno de mención, pero al amanecer tuvimos la ocasión de contemplar un curioso ejemplo de evaporación, que puede observarse con frecuencia en los Alpes. La noche anterior habíamos colgado de un bloque de roca una bolsa de tela que contenía cinco botellas de un vino de Rodier barato. Por la mañana, aunque el corcho había estado colocado durante toda la noche, alrededor de la quinta parte del vino se había evaporado. Era extraño, ni mis amigos ni yo nos lo habíamos bebido, y los guías dijeron que no vieron a nadie tocar la bolsa. Ciertamente, estaba claro que no había otra explicación, para semejante fenómeno que la sequedad del aire. Es importante decir que la sequedad del aire (o la evaporación del vino) siempre es mayor cuando hay una persona extraña en el equipo. La sequedad causada por la presencia de tan sólo un porteador de Chamonix es tan grande que a veces no sólo la quinta parte, sino toda la botella se evapora. Durante un tiempo, tuve dificultades para evitar este fenómeno, pero más tarde descubrí que si usaba la botella como almohada durante la noche la evaporación era nula”.
Edward WHYMPER en “Scrambles Amongst The Alps”.
dot Situación: A unos 50 Km al sureste de Grenoble (Francia) y fácilmente accesible desde Briançon se encuentra el Parc National des Écrins en la región del Dauphiné. Nombre que comúnmente se aplica a toda la zona de los Alpes franceses que están entre el Mont Blanc y Provence. El conjunto montañoso de los Écrins comprende, aparte de la Barre des Écrins que es el punto culminante, otros dos cuatromiles secundarios: el pic Lory (4086 m) y el Dôme de Niege (4015 m).
dot Aproximación: Para acceder al macizo lo habitual es hacerlo por Ailefroide o desde La Bérarde.
dot Puntos de partida:
Ailefroide (1503 m) es un grupo de hoteles en Vaillouise desde donde la carretera de aproximación sale a unos 16 Km de Briançon. Tiene servicio de autobús. Carretera cerrada en invierno.
La Bérarde (1711 m) es un pueblo de montaña a 26 Km al sureste de La Clapier, en el valle de la Romanche, desde el que sale la carretera. Hay servicio de autobús a Grenoble. La carretera está abierta un determinado horario y en invierno queda cerrada. La aproximación oriental a través del Val de Etançons, el Vallon de la Bonne Pierre y el glaciar del mismo nombre es más problemática y se requieren unas cinco horas para alcanzar el Col des Écrins (3367 m).

Barre des Ecrins

dot Fotos: La Barre des Écrins. Arriba fotografiada desde el Glacier Blanc. Abajo es la vista que podremos contemplar subiendo al Pic du Glacier Blanc.

Barre des Ecrins

dot Ruta normal: Cara Norte, arista Oeste. PD+ (II). Inclinación de unos 40 grados. Tiempo unas 6 horas desde el refugio des Écrins. Hay unos 1000 metros de desnivel. Se trata de una travesía glaciar para llegar a la arista este y desde allí es una escalada mixta. Uno de los puntos complicados de la ascensión es cruzar la rimaya. Una vez en la arista al principio hay un par de largos que son los más difíciles y luego se suaviza.
dot Itinerario por el Glacier Blanc (ruta normal): resulta que de la Barre des Écrins he realizado un reportaje fotográfico especial que lo puedes visitar en este artículo: La primera vez que la tercera vez no ha sido “la vencida” . ¿Será la cuarta vez la última vez? ….. La Barre des Écrins (4101 m).
dot Otras rutas:
Arista Noreste. AD (III). Hasta 50 grados de inclinación. Tiempo unas 2 horas y unos 400 metros de desnivel desde la Brèche des Écrins. Es una escalada mixta.
Pilar Sur. MD (V y V+). Tiempo unas 9 horas y unos 1000 metros de desnivel desde el pie de vía. Se trata de una escalada en roca clásica.
dot Refugios: refugio Cézanne (1784 m), refugio des Écrins (3170 m), refugio Temple-Écrins (2410 m) y refugio del Glacier Blanc (2550 m).
dot GPS (WGS84): 32T 289521 4977153.
dot Guía excursionista: Barre des Écrins.
dot Mapa: A6: Écrins, Burg d’Oisans, Briançon. IGN Rando 1/50000.

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2017 - Miquel Pavón